FEBRERO 2017 #37
Tendencias

Viaja a los museos más insólitos

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¿Sabías que en Madrid existe un museo sobre el ratoncito Pérez? ¿Y que en Astorga hay un museo del chocolate? Te invitamos a una ruta singular por los museos más raros e insólitos de la geografía española.

El Prado, el Museo Picasso o la Fundación Thyssen son algunos de los museos más visitados de España. Sin embargo, hay otro tipo de museos, menos conocidos, en los  que es posible deleitarse contemplando otro tipo de arte. Hemos seleccionado seis museos insólitos para que descubráis otra forma de entretenimiento cultural para este verano: desde conocer la historia del chocolate a ver un cuadro de Goya en un grano de arroz o contemplar la mayor colección de botijos del mundo. Seis museos que os sorprenderán.

  • Museo del Chocolate. Si vais por Barcelona no es perdáis el museo más goloso de toda la ciudad, el Museu de la Xocolata. Situado en un antiguo convento, cerca del bullicioso barrio del Born, este museo permite hacer un recorrido por la historia del cacao, su uso sagrado en Sudamérica, su llegada a España y su omnipresencia en nuestra vida cotidiana. Al final de la visita existe la posibilidad de realizar una cata de chocolates. Si Barcelona os queda lejos, hay otros museos dedicados al chocolate en La Estepa (Sevilla) y en Astorga (León).
  • Museo de Microminiaturas. La pequeña localidad alicantina de Castell de Guadalest presume de ser uno de los museos más insólitos de España. Este pequeño pero apasionante museo reúne una buena colección de minúsculos objetos, casi imperceptibles para el ojo humano. De esta manera se pueden ver desde una Estatua de la Libertad en el ojo de una aguja a un elefante en los ojos de un mosquito. Una de las piezas estrella es la reproducción del cuadro de los fusilamientos de Goya en un grano de arroz. Eso sí, para verlo es necesario recurrir a una potente lupa.
  • Museo del Botijo. El palacio del pequeño pueblo leonés de Toral de los Guzmanes acoge la mayor colección de botijos del mundo, reunida por el coleccionista Jesús Gil-Gilbernau. Cerca de 2.400 piezas de alfarería forman la colección de este centro dedicado a un elemento, el botijo, tan arraigado en nuestra cultura popular. Además de los tradicionales botijos de arcilla blanca o roja sin esmaltar, el museo también muestra botijos de cristal, también llamados “botijos de ricos”, usados en el siglo XIX como vajilla de mesa.
  • Casita Museo del Ratón Pérez. Los orígenes y la historia del famoso Ratoncito Pérez tienen su propio museo, ubicado muy cerca de la madrileña Puerta del Sol. Visita imprescindible para que los más pequeños aprendan quién es el pequeño y simpático roedor que cambia sus dientes de leche por regalos mientras ellos duermen. Durante la visita se puede contemplar la casa del ratoncito y un caja de galletas Huntley, y conocer  a su esposa Katalina y a sus hijos Adelaida, Elvira y Adolfito.
  • Museo de Soldaditos de Plomo. Ubicado en un antiguo palacio gótico valenciano, el Museo de los Soldaditos de Plomo es una iniciativa del coleccionista Álvaro Noguera Giménez. El museo expone, desde 2007, más de 95.000 piezas y cuenta con 16 salas de exposición permanente en las que las piezas se exhiben por temáticas. Este museo es uno de los más visitados de la Comunidad Valenciana.
  • Museo de la Moto. Barcelona inauguró en 2011, en los bajos del antiguo convento de San Felip Neri, un museo dedicado a la historia y cultura de la moto catalana a través de una exposición permanente de unidades que salieron de los talleres del centenar largo de fábricas catalanas que se han dedicado a la producción de motocicletas. La elección de Barcelona como sede no es baladí, ya que la capital catalana es una de las ciudades europeas por la que circulan más motocicletas. Paseando por sus salas se pueden contemplar unidades que salieron de talleres como Belfi, Gimson, Derbi, Montesa u OSSA.

Como puedes ver, con este listado de museos insólitos es posible hacer una ruta alternativa a los museos tradicionales.

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