SEPTIEMBRE 2017 #44
Tendencias

Qué es una vivienda sana y qué debes hacer para conseguirla

habitacion_blancaCada vez nos preocupamos más por el aire que respiramos, los alimentos que ingerimos y la calidad del agua que bebemos. La salud es la base del bienestar, por ello es importante considerar estos y otros factores como el estado de nuestra vivienda ya que vivir en una casa saludable también incide en el estado físico de toda nuestra familia.

Desde hace décadas el sector de la construcción regula los materiales que utiliza para erigir edificios porque algunos de los elementos que se utilizaban en el pasado incluían sustancias que afectaban a la salud de las personas. Es el caso del amianto -utilizado para construir techados y jardineras- que desde 2001 está terminantemente prohibido en España por los efectos nocivos que produce en el aparato respiratorio.

Esta nueva consciencia constructiva ha promovido la aparición de toda una nueva generación de arquitectos que basan sus proyectos en la calidad ambiental, la sostenibilidad y, sobretodo, en la salubridad de sus edificios.

Una casa sana desde los cimientos

La nueva arquitectura se rige por principios de biohabitabilidad. Utiliza materiales orgánicos (madera, piedra, ladrillo, morteros con cal, etc.) y evita el cemento, el hierro y los materiales sintéticos. Estos arquitectos estudian el terreno de la construcción con criterios geobiológicos (flujos de agua subterráneos, radiaciones, campos electromagnéticos) y diseñan el edificio prestando especial atención a los sistemas de ventilación y a los aislamientos naturales (lana, corcho, madera) contra la humedad del aire.

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Qué podemos hacer nosotros para tener una casa sana

Además de contar con luz natural y una temperatura agradable, para que nuestra casa sea más saludable deberemos seguir unas sencillas directrices:

– Ventilación. Renovar el aire de nuestra vivienda cada día, descontaminar la atmósfera y nivelar la humedad por medio de plantas es la medida más sencilla y efectiva para disfrutar de un ambiente sano. Algunas plantas, como la sanseviera, realizan el proceso de fotosíntesis por la noche (convierten el monóxido de carbono en oxígeno) por lo que son ideales para los dormitorios. Otras, como las populares cintas o las azaleas filtran una gran cantidad de monóxido de carbono por lo que su enclave idóneo es la cocina.

macetas

– Humedad. Una casa con humedades es un foco de hongos y ácaros pero una vivienda excesivamente seca puede producir molestias oculares, dolores de cabeza y sequedad de las mucosas. El nivel de humedad que se recomienda dentro de una casa debe oscilar entre el 30% y el 50%, con más humedad cuanto más calor hace y menos cuanto más frío hace en el exterior. Si percibimos humedades en algún rincón debemos averiguar la razón (escape, desagüe, aguas subterráneas) y subsanar el problema. Si la atmósfera es muy seca, nada más sencillo que recurrir a los prácticos humidificadores.

– Ondas electromagnéticas. Nuestra casa está llena de electricidad (móviles, televisiones, electrodomésticos, etc.) por ello, debemos prestar atención a la seguridad de la toma de tierra eléctrica de nuestra vivienda. Se recomienda evitar la instalación de cables, enchufes o regletas debajo de las camas, mesas, sillas o sofás y escoger muebles sin partes metálicas.

– Sustancias nocivas. Elige siempre pinturas y barnices con la etiqueta ecológica europea o con la etiqueta NF que certifica que la pintura es respetuosa con el medioambiente. Asegúrate de que los productos de limpieza tengan un nivel cero o bajo de compuestos orgánicos volátiles (COV).

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