Marzo 2017 #38
Asesor

¿Qué debes saber si te planteas vivir de alquiler?

FOTO POST 2El alquiler es una de las opciones más consolidadas actualmente para acceder a una vivienda. Uno de sus aspectos positivos es que no precisa de una gran inversión inicial. A pesar de esto, conviene tener presente una serie de factores para asegurarnos de que alquilar es la alternativa que mejor se adapta a nuestras necesidades.

En primer lugar, debemos contar con unos ahorros para afrontar los primeros gastos. La fianza, los honorarios de agencia o la primera mensualidad son algunos de los desembolsos que deberemos realizar cuando alquilemos una vivienda. Respecto a los gastos tributarios, existe el impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP), un impuesto que se debe pagar solo una vez por la duración total del contrato según una escala de precios fijada por ley.

Por otra parte, también se tiene que tener presente los costes por dar de alta los suministros del agua, el gas o la electricidad, cuando se trata de una vivienda nueva o cuando el anterior inquilino los ha dado de baja al marcharse.

Tradicionalmente el perfil de quienes apuestan por el alquiler son jóvenes parejas, trabajadores a los que se les exige movilidad frecuente y/o personas que no prevean quedarse por mucho tiempo en una misma ciudad. Se trata de una alternativa que nos brinda cierta flexibilidad, sobre todo si lo que deseamos es una vivienda a corto o medio plazo. También, es una opción que se adapta a las necesidades cambiantes de las familias, ya que permite cambiar de hogar de una manera mucho más fácil y cómoda.

Por otro lado, los costes que asume el inquilino suelen ser inferiores. Generalmente, el arrendador se hace cargo del pago de los gastos de la comunidad, del IBI y de los costes derivados de las reformas estructurales del edificio, como por ejemplo, las derramas. No obstante, conviene delimitar claramente en el contrato quién debe afrontar estos pagos.

El inquilino puede proponer mejoras en la vivienda, pero éstas tendrán que consensuarse siempre con la propiedad y reflejarse también en el contrato de alquiler. Como modo de ahorro, el alquiler de viviendas amuebladas nos evitará los costes de la mudanza y en muchos casos de electrodomésticos. No obstante, cuando optamos por el alquiler deberemos asumir que la vivienda nunca llegará a ser nuestra. Una vez finalice el contrato de alquiler y las prórrogas, el propietario del piso puede optar por no volver a alquilarla.

 

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