Octubre 2017 #45
Asesor

¿Qué aspectos se deben de considerar al buscar una vivienda en alquiler?

alquiler viviendaAlquilar una vivienda es uno de los modelos de residencia más extendidos en la actualidad ya que supone una inversión inicial menor que en el caso de la compra. Por otro lado, los primeros gastos que se deben de afrontar también suelen ser inferiores. No obstante, conviene tener en cuenta una serie de factores, como decidir la tipología del inmueble o estimar el importe inicial a desembolsar cuando se realice la búsqueda del hogar, para que éste se ajuste de la mejor manera posible a nuestras necesidades.

En primer lugar, debemos determinar qué tipo de vivienda precisamos. En función de nuestra situación personal y del tiempo que vayamos a residir de alquiler, nos decantaremos por un modelo u otro -piso, estudio, loft o casa-, que variará según el perfil de los arrendatarios. Las parejas jóvenes, las personas que por motivos de trabajo cambian de residencia periódicamente y/o los individuos que están de paso en las ciudades, suelen optar por esta modalidad de residencia.

Cuando se busca una vivienda de alquiler, también conviene tener conocimiento de los precios ofertados en nuestras zonas de interés, ya que estos varían por barrios y según la tipología o del tamaño de la vivienda.

Además de la ubicación (casco urbano, barrio o extrarradio), también se recomienda valorar otros aspectos como la proximidad del inmueble al trabajo, los servicios y comercios adyacentes; la conexión con la red de transportes; si existen zonas de ocio cercanas, etc. Por lo que respeta a la vivienda, debemos elegir entre obra nueva o de segunda mano. Sea cual sea la elección, es preciso revisar el estado de los suministros (agua, luz y gas), la certificación energética, el estado de conservación (pinturas, pavimentos, humedades…), si cuenta o no con electrodomésticos, etc. En definitiva, es imprescindible tener en cuenta las características de la propiedad.

Una vez tengamos claro el tipo de vivienda que necesitamos y la zona donde residiremos, debemos establecer un límite presupuestario para destinar al alquiler. Normalmente, este no debería exceder del 30% de nuestros ingresos brutos mensuales. A parte de los consumos generados por los suministros, los de manutención y aquellos costes adicionales (garaje, seguros del hogar, etc.), también hay que prever los pagos que se deberán de abonar para formalizar el alquiler y que repasamos a continuación:

La reserva. En el proceso de selección de una vivienda, cuando se encuentra el inmueble deseado, normalmente se requerirá una paga y señal para paralizar su comercialización e iniciar los trámites de alquiler. Este importe se descontará del total del coste de alquiler si el proceso llega a buen término y el propietario se acaba decantando por el arrendatario. En caso contrario, se retornará el importe al candidato.

Los honorarios de agencia. Cuando la vivienda se localiza mediante un intermediario inmobiliario, este puede solicitar el pago de sus servicios. Dependiendo de la comunidad autónoma, este coste recae íntegramente en el arrendador, en el arrendatario, o se reparte entre ambos.

La fianza. Al alquilar una vivienda se suele pedir un importe equivalente a una o más mensualidades como garantía de alquiler y para cubrir posibles desperfectos. Al finalizar el contrato, el importe se devuelve íntegro al inquilino, siempre y cuando la vivienda se entregue en las mismas condiciones previas al alquiler.

La primera mensualidad. Otro gasto que debemos de prever es el pago del mes en curso que se alquila la vivienda. No obstante, existen otras garantías adicionales que pueden pactar el inquilino y el propietario. En aquellos casos en los que la solvencia financiera del inquilino no se pueda probar mediante nóminas, se puede acordar el pago por adelantado de varias mensualidades.

El aval. En otros casos, los propietarios pueden pedir un aval bancario que suele oscilar entre seis meses o un año de renta por adelantado. Se trata de una garantía que solicita el arrendador para paliar posibles impagos. La cantidad queda inmovilizada como previsión y el aval solo se ejecutará en caso de que se produzca un incumplimiento por parte del inquilino, lo que el propietario deberá demostrar ante la entidad bancaria.

El alta de los suministros. Si hemos alquilado una vivienda nueva o una de segunda mano con los suministros dados de baja, o queremos hacer un cambio a nuestro nombre, tendremos que contar con otro desembolso para tramitar el alta o el mencionado cambio de nombre.

El impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP). Aunque se trata de un impuesto poco conocido y de poca cuantía, cada vez que se alquila una vivienda el inquilino debe abonar a su comunidad autónoma este canon por el derecho de uso del inmueble.

La mudanza. Si contratamos un transportista para realizar el traslado de nuestros enseres al nuevo hogar, también supondrá otro gasto a considerar.

 

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