FEBRERO 2017 #37
Decoración

Incorporar un acuario a tu hogar

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¿Quieres instalar un acuario en casa? Además de ser un elemento decorativo que dará mucha personalidad a tu hogar, aportará tranquilidad. Para disfrutar de sus ventajas, te damos ocho sencillos consejos para aprender a montarlo.

Los acuarios son, además de la morada de tus peces favoritos, un elemento decorativo que puede aportar un toque diferente a tu hogar creando un ambiente especial en la estancia en la que decidas instalarlo. Eso sí, montar un acuario no es tan fácil como parece a simple vista. Además de su función decorativa hay que garantizar que tus nuevas y pequeñas mascotas acuáticas viven en las mejores condiciones posibles. A continuación te damos algunos consejos para que montes tu primer acuario.

La localización del acuario

El primer paso a la hora de incorporar un acuario en tu hogar es decidir dónde lo vas a instalar. Una decisión que determinará tanto el tamaño como la forma del tanque que podrás colocar. Lo primero que tienes que comprobar es que hay un enchufe cerca y que el suelo está bien nivelado. Por otro lado, la ubicación que elijas deberá estar lejos de fuentes de calor, para evitar cambios en la temperatura del agua, y de la luz directa del sol, para evitar el crecimiento de algas.

¿Qué pecera escoger?

Hay acuarios de todos los tamaños y formas. Los hay que se empotran en las paredes, de forma circular o que se convierten en mesa de centro. Eso sí, a la hora de elegirlo, piensa en los peces, no en tus gustos estéticos. Los peces se desarrollan mejor si viven en un ambiente amplio. Nunca utilices peceras de menos de 40 litros de capacidad. Lo más aconsejable es que, dependiendo de tu presupuesto y del tamaño de la estancia, optes por una pecera de entre 80 y 120 litros.

Elementos imprescindibles

Una vez decidido qué acuario comprar y dónde colocarlo, hay que comprar todo lo necesario para el bienestar de tus futuros peces. Algunos establecimientos  ya venden acuarios “todo en uno” que incorporan los elementos básicos para el correcto funcionamiento del tanque. Son más económicos que comprar los diferentes elementos por separado. Comprueba, sin embargo, que contiene todos los utensilios necesarios para tu pecera: acondicionador de agua, termómetro, termostato, peana para el acuario, test de NO2, sustrato nutritivo por si pones plantas naturales, grava pequeña y redondeada, elementos decorativos, calentador de agua para mantenerla entre 23 y 25 grados, filtro, bomba de oxigenación y luz artificial.

Analiza el agua de tu casa

Antes de iniciar el montaje de tu acuario, debes analizar el pH (concentración de hidrógeno), el gH (dureza) y el kH (concentración de carbonatos) del agua de tu casa con unos sencillos test que se venden en tiendas especializadas. Gracias a ellos sabrás qué tipo de agua tienes y qué peces y plantas son compatibles. Normalmente te bastará con agua del grifo y un acondicionador si tus peces son de agua fría, y una mezcla a partes iguales de agua del grifo y de ósmosis si los peces son tropicales.

Monta el acuario

Con todos los accesorios comprados, el siguiente paso es iniciar el montaje de nuestro acuario. Lo primero que tienes que hacer es colocar la grava y las plantas en el fondo del tanque. El siguiente paso será instalar el filtro, ya sea interno o externo, e iniciar el “sembrado” de bacterias, que te ayudarán a generar en el acuario los ciclos biológicos imprescindibles. Finalmente, coloca el sistema de iluminación e inicia el llenado del acuario. A mitad de proceso, coloca los elementos decorativos, el termostato y el termómetro. Una vez tengas el tanque lleno de agua deberás dedicar unos 20 días a medir la calidad del agua antes de seleccionar e introducir los peces que van a habitar tu acuario.

Peces de agua fría o caliente

Ya tenemos el acuario listo para ser habitado. Es el momento de decidir qué peces vamos a tener, de agua fría o de agua caliente. Los primeros, los de agua fría, son muy resistentes y conviven con facilidad los unos con los otros. Suelen ser de movimientos tranquilos y pacíficos y la gran cantidad de especies te permitirá tener un acuario bien diverso. Los peces de agua caliente, por su parte, son más agresivos con sus compañeros, necesitan tener el agua a una temperatura estable, no se cansan nunca y los puedes encontrar en una enorme variedad de especies, formas y colores.

Mantén el agua limpia

La principal labor de mantenimiento del acuario se centrará en mantener el agua limpia y en perfectas condiciones para los peces. Recuerda que son seres vivos y, como tales, tienen deposiciones que producen amoníaco y nitritos, sustancias tóxicas que pueden afectar a su supervivencia. El filtro te ayudará a mantener estas sustancias en sus límites lo que no implica que no tengas que cambiar el agua regularmente. Eso sí, nunca de golpe, sino renovándola parcialmente, aproximadamente un 15% del agua por semana. El filtro y la grava también requieren que les dediques unos minutos semanales para su limpieza.

Mantén tus peces sanos

Ya hemos dicho anteriormente que los peces son seres vivos. Por lo tanto, también son susceptibles de contraer enfermedades. Un buen mantenimiento y una correcta supervisión del agua evitarán la mayoría de enfermedades. Si evitas movimientos y bruscos cambios de temperatura ambiental podrás alejar el fantasma del estrés, la principal enfermedad de los peces. Finalmente, para mantener su bienestar no es conveniente poblar el acuario en exceso. En los acuarios también triunfa el minimalismo: menos es más.

Con estos consejos ya puedes montar un acuario en casa, decorativo, lleno de vida y de color… y una buena alternativa de ocio para tus hijos.

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