Abril 2017 #39
Decoración

Ideas para crear un gimnasio en tu casa

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¿Nunca has pensado en montar tu propio gimnasio en casa? Es la solución ideal para hacer ejercicio cuando tú quieras sin tener que pagar cuotas mensuales.

Las vacaciones se han acabado y, como cada año, es el momento para volver a la rutina laboral y para fijarse nuevos retos, como por ejemplo, ponerse en forma de una vez por todas. Una rutina deportiva diaria bastará para que esos kilos de más que has ganado este verano dejen de ser visibles. Hacer realidad esta rutina nos supone dos dificultades: tener que pagar una cuota mensual y encontrar el momento adecuado para ir al gimnasio y hacerlo realidad. Una posible solución es que montes tu propio gimnasio en casa, solo de esta manera no tendrás excusas para no estar en forma. Aquí te explicamos cómo crear tu propio gimnasio en casa.

Elegir la ubicación. Lo primero que necesitamos para montar nuestro propio gimnasio en casa es disponer de un espacio para instalarlo de forma fija, sin tener que recoger todo el material cada vez que hacemos ejercicio. Un dormitorio en desuso, un sótano o un desván pueden ser la ubicación ideal para nuestro gimnasio particular.

Decoración práctica y elementos complementarios. A lo hora de montar tu gimnasio en casa es conveniente que protejas los suelos con alfombras, tapetes o un suelo de goma, que te permitirá realizar un buen número de ejercicios con comodidad. Si instalas un gran espejo en una de las paredes podrás corregir tus ejercicios a medida que los realizas. El espejo también te servirá para que el espacio que elijas para el gimnasio parezca más grande y sea más luminoso. Decora el resto de paredes con colores vivos, fotografías y carteles e instala un pequeño equipo de música, un televisor y una pequeña nevera. Como complemento ideal, puedes instalar una pequeña zona spa en tu baño, que te ayudará a relajarte una vez finalices tus ejercicios.

Equípalo a tu medida. El siguiente paso es realizar un desembolso económico inicial para equipar tu gimnasio particular de acuerdo a tus expectativas. Depende del tipo de ejercicio que quieras hacer, deberás comprar un material u otro. Lo mejor es que lo equipes poco a poco. Para empezar, un juego de mancuernas, unas colchonetas o esterillas, un banco de abdominales y una bicicleta estática o cinta de correr pueden bastar para equiparlo inicialmente. Si tu gimnasio tiene suficientes metros cuadrados, puedes comprar también algunas bandas elásticas, barras y máquinas de musculación.

Compromiso y disciplina. Con el gimnasio en casa a punto, solo falta tu compromiso. Si lo cumples, aprovecharás mejor tu tiempo, evitando los desplazamientos de ida y vuelta al gimnasio; te ahorrarás las cuotas mensuales y, en unos pocos meses, habrás amortizado tu inversión inicial, y te sentirás libre de entrenar cuándo y cómo quieras, sin restricciones de horarios ni normas. Recuerda, sin embargo, que aunque entrenes en tu casa debes seguir una serie de pautas para realizar correctamente una actividad física: consulta a tu médico o con un especialista para saber qué ejercicio es el que más te conviene según tus objetivos (pérdida de peso, mantenimiento, etc.), viste ropa cómoda y transpirable, hidrátate convenientemente y usa zapatillas deportivas.

Con tu gimnasio en casa a pleno funcionamiento ya no tendrás ninguna excusa para no hacer ejercicio y no ponerte en forma a tu aire, con total libertad.

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