SEPTIEMBRE 2017 #44
Asesor

El presupuesto: uno de los puntos de partida en la compra de una vivienda

asesor_compraLa compra de una vivienda es una de las decisiones más importantes que se toman en la vida, no solo por el desembolso económico que supone, sino porque coincide con un momento vital de transición. Adquirir una casa conlleva la asunción de un compromiso por parte del individuo y esto hace que sea imprescindible la valoración de todos los factores que intervienen en el proceso, como la fijación del presupuesto, la elección de la ubicación o la definición de las características de nuestro futuro hogar. En este post nos centraremos en el primer punto, el presupuesto.

Al empezar el proceso de búsqueda, se recomienda estimar cómo afectará la compra de la vivienda a nuestro bolsillo. Para ello, es muy aconsejable definir un presupuesto que nos ayude a validar el esfuerzo económico que supondrá decantarse por esta modalidad residencial. En este sentido, estimar el coste de adquisición de una vivienda es fundamental, porque la inversión supondrá el principal gasto que deberá de afrontar una persona o unidad familiar durante mucho tiempo.

Al fijar nuestro presupuesto para saber qué ingresos y qué gastos tendremos no solo cuando adquiramos la vivienda sino también en los años posteriores, deberemos tener en cuenta los siguientes factores:

Situación personal

En primer lugar, el comprador tiene que valorar su situación personal una vez tomada la decisión de efectuar la compra de una vivienda. La estabilidad laboral, per ejemplo, aporta seguridad porque garantiza unos ingresos mensuales. Por otro lado, habrá que barajar cuestiones como la posibilidad de compartir la vivienda, la movilidad geográfica por motivos profesionales, la gestación o ampliación de la familia, etc. Para estimar nuestro presupuesto, tendremos que valorar todos estos aspectos y sumarles nuestros niveles de ingresos y gastos, así como si contamos con fondos adicionales.

Nivel de ingresos

En este punto podemos incluir el o los salarios de que se dispone o si percibimos algún tipo de pensión, contamos con bonos o incentivos, comisiones, o rentas procedentes de otras propiedades, por ejemplo. La cantidad que resulte, establecida mensualmente, nos dará una idea inicial del capital disponible para el pago de cuotas de hipoteca.

Nivel de ahorros

Para iniciar los trámites de compra de un inmueble es preciso contar con un capital inicial que permita afrontar los costes de adquisición. Se trata de pagos iniciales tales como la reserva del inmueble; los gastos de agencia si contratamos un servicio de personal shopping o de asesoría en la búsqueda; los gastos de notario para escriturar la propiedad y normalmente el préstamo hipotecario; el registro de la propiedad; si es una vivienda nueva el IVA correspondiente, o si es de segunda mano el impuesto de transmisiones patrimoniales; las altas de los suministros (en el caso de una vivienda de obra nueva) o los trámites de cambios de nombre correspondientes a luz, agua, gas… Todos estos gastos deben abonarse antes de la entrega de las llaves, por lo que deberemos establecer una cantidad disponible para ello.

Nivel de gastos

En este ámbito deben incluirse todos los posibles gastos que tenemos en la actualidad y, en la medida de lo posible, los que podamos prever en un futuro, en función de nuestro plan de vida, proyectos personales y profesionales. Los gastos más comunes serían el pago de la vivienda actual, los servicios básicos de abastecimiento, el pago de otras cuotas procedentes de créditos (vehículos, mobiliario, otras residencias), limpieza y mantenimiento del hogar, etc.

La financiación

Posiblemente la financiación de la vivienda se erigirá en el gasto principal de nuestro presupuesto. Por ello, es importante no perder de vista los límites que supondrá el pago de las cuotas. Según la Asociación Hipotecaria Española, la cantidad que se debería destinar para cubrir dichas cuotas no debería superar entre el 30% o el 35% de nuestros ingresos mensuales netos en función de las condiciones de la entidad, el importe del crédito concedido y los gastos de cada persona o familia.

Las condiciones del mercado

Por último, cabe señalar que las condiciones actuales del mercado pueden ser un elemento a tener en cuenta para que nos decidamos por la compra de una vivienda en propiedad.

La tendencia en 2016 es que los precios sigan aumentando de forma moderada. Los datos ofrecidos por el Consejo General del Notariado para el mes de marzo de 2016 así lo avalan, con un crecimiento en las transacciones del 5,8% y un encarecimiento del precio medio de la vivienda que roza el 2%.

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