Junio 2017 #41
Decoración

Decoración en degradado para tu hogar

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 nm  Jugar con distintas tonalidades de color puede parecer un recurso simple, pero conseguirá un efecto sorprendente en la decoración de tu casa. Aplicado a paredes, muebles o complementos, el degradado aporta personalidad a cualquier estancia. Te explicamos cómo sacar partido a esta técnica.

Elegante y sofisticado, pero también fresco y moderno. Gracias a su versatilidad, el degradado se adapta al estilo de tu casa y te permite crear un atractivo efecto decorativo. Su técnica es sencilla: consiste en combinar distintas tonalidades de color en una transición gradual de la más oscura a la más clara. A partir de esa base, las posibilidades son numerosas: utilizar varios tonos de un mismo color, combinar color con blanco o jugar con dos colores distintos; crear patrones en horizontal, vertical o zigzag; buscar una transición sutil o claramente marcada… Además, tienes la oportunidad de aplicar esta técnica tanto en paredes como en mobiliario, textiles u objetos decorativos, pudiendo crear proyectos DIY originales y, sobre todo, muy personales.

Degradado en paredes

Posiblemente la forma más llamativa de aplicar la técnica del degradado de colores sea decorar las paredes de tu casa. Si estás considerando esta opción, deberás tener en cuenta varios aspectos. El primero de ellos: qué colores escoger.

Lo más aconsejable es optar por los tonos pastel, ya que así no condicionarás la decoración del resto de la estancia; además, los colores claros transmitirán sensación de calma y amplitud, algo que te será útil si se trata de un espacio pequeño o poco iluminado. Si quieres combinar dos colores diferentes, asegúrate de que exista equilibrio entre ambos.

Por otra parte, deberás elegir cómo prefieres aplicar el degradado en las paredes. La forma más sencilla consiste en crear franjas de color bien delimitadas: cada una de ellas mostrará un tono más claro que la anterior, pero la transición entre unas y otras no será sutil. En este caso, necesitarás una simple cinta de carrocero para separar las franjas de color.

La técnica se complica si prefieres una transición menos evidente, de manera que la separación entre franjas quede disimulada. Deberás comenzar el proceso dando imprimación a la pared para que la pintura tarde más en secarse. Inmediatamente después tendrás que aplicar los diferentes tonos de pintura, para acabar pasando una esponja sobre la división entre unos y otros hasta difuminarlos.

Puede que decidas pintar en degradado solo una de las paredes de la estancia. En ese caso, busca la armonía con el resto de las paredes pintándolas con uno de los tonos que utilices para el degradado. Procura crear armonía también con el resto de la sala, introduciendo textiles y objetos decorativos en los mismos colores que hayas aplicado a la pared.

Otras posibilidades del degradado

Aparte de decorar las paredes, el degradado puede aportar un toque original a otros elementos de la casa. De hecho, en el mercado encontrarás una amplia variedad de objetos que juegan con esta técnica: baldosas, colchas, cortinas, alfombras, lámparas, cestas, jarrones… Pero, siguiendo con la tendencia DIY, vamos a sugerirte algunas ideas que puedes aplicar personalmente en tu casa.

El degradado de colores te será útil para dotar de una nueva vida a aquellos muebles viejos o aburridos que no encajan en el estilo de tu hogar.Una cómoda decorada en degradado, por ejemplo, alegrará una habitación infantil; para ello, te bastará con pintar cada cajón en un tono diferente, de mayor a menor intensidad.

También puedes convertir a una escalera en el centro de atención gracias al degradado. De forma similar a la que hemos sugerido para decorar la cómoda, puedes crear una transición de color pintando en tonos graduales los escalones o los barrotes de la barandilla.

Y, cómo no, los textiles te permiten jugar fácilmente con el degradado de colores. Puedes lograrlo combinando varias piezas (cojines, cortinas, etc.) en tonos diferentes de un mismo color, colocadas una junto a la otra. O puedes crear un efecto degradado en una única pieza recurriendo a una técnica de teñido bastante habitual, el Dip Dye, que consiste en sumergir uno de los bordes del textil en un recipiente con tinte.

En definitiva, el degradado de colores pone a tu alcance una variedad de posibilidades para aportar personalidad a la decoración de tu casa.

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