AGOSTO 2017 #43
Decoración

Decoración al estilo mediterráneo en tu casa de la playa

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¿Buscas una decoración especial para tu segunda residencia? Si está situada en la costa, encontrarás una opción excelente en el estilo mediterráneo: aportará a la vivienda un ambiente fresco, luminoso y acogedor, con lo que tu casa de la playa logrará mantener el espíritu de vacaciones durante todo el año.

Ya lo indica su nombre: la decoración de estilo mediterráneo se inspira en las costas mediterráneas de países como España, Italia, Grecia, Marruecos, Túnez o Turquía. Cada una de estas zonas tiene sus propias características, pero todas comparten un ambiente luminoso, fresco y colorido que transmite vitalidad y serenidad a un tiempo. Es, sin duda, el ambiente perfecto para disfrutar del tiempo libre. Por eso, el estilo mediterráneo resulta una opción tan atractiva para la decoración de interiores de una segunda residencia. Si quieres que tu apartamento en la playa se convierta en un perfecto representante del estilo mediterráneo, deberás tener en cuenta estos 10 aspectos clave en su decoración:

  1. Luminosidad
    Es una de las principales características de este estilo decorativo. Puedes verlo en el exterior de muchas viviendas típicas de pueblos pesqueros, perfectamente encaladas, y también en su interior. La clave está en sacar partido a la luz natural: para ello, son habituales las paredes blancas y las cortinas ligeras que no impiden la entrada de la luz a través de las ventanas.
  2. Sencillez
    Predominan los espacios abiertos, que promueven la convivencia y contribuyen a crear esa luminosidad propia del estilo mediterráneo. La sensación de amplitud se consigue gracias a la sencillez: decora tu casa con pocos muebles y complementos pero bien escogidos. Elige muebles preferiblemente bajos, de líneas sencillas y colores claros; las estanterías abiertas pueden ser una buena opción para lograr esa limpieza visual.
  3. Colores de la naturaleza
    El blanco, protagonista de este estilo decorativo, aporta luz y frescura a la vivienda. Puedes combinarlo en tu segunda residencia con colores intensos y alegres propios de la naturaleza mediterránea: azules, verdes, marrones, rojizos, ocres…
  4. Materiales rústicos
    La naturaleza también está presente en el estilo mediterráneo a través de la madera, especialmente en el mobiliario, y de la piedra. Ambos materiales crean interesantes contrastes con el hierro forjado, que aparece en muebles o complementos: puedes introducirlo en tu vivienda a través de un cabecero, el marco de un espejo o una lámpara. También son típicos los azulejos y mosaicos, que pueden aparecer, por ejemplo, creando cenefas en la pared o decorando la superficie de una mesa.
  5. Vigas a la vista
    Cobran protagonismo en diferentes estancias de la casa, desde el salón hasta la cocina. Puedes conservar su color de madera natural o pintarlas en blanco.
  6. Suelos de terracota
    Suelen ser habituales en este material, aunque también puedes encontrar suelos de madera, azulejos o mármol. Para cubrirlos, alfombras, tapices o esteras que aporten un toque de color. Algunas alfombras dejan ver las influencias marroquíes, tunecinas o turcas en la decoración.
  7. Fibras naturales
    Tejidos como el lino o el algodón se encargarán de transmitir calidez y ligereza en tu hogar. Otras fibras naturales muy presentes en la decoración mediterránea son el mimbre y la cuerda, utilizadas en el mobiliario o en complementos.
  8. Complementos
    El estilo mediterráneo juega con los utensilios de trabajo tradicionales propios del campo y de la pesca como elementos decorativos. También puedes utilizar objetos de barro o cerámica, como cántaros o ánforas. Otras opciones que encajarían en tu casa de la playa son los arcones de madera antiguos, los complementos de vidrio soplado, los sombreros de paja o los centros de mesa rellenos de fruta.
  9. Plantas naturales
    En un estilo tan ligado a la naturaleza no podía faltar la vegetación, especialmente las flores frescas y las plantas aromáticas, distribuidas en varias estancias de la casa. Aunque también podrías recurrir a ramas o troncos a modo de complementos decorativos.
  10. Patios y terrazas
    Si tu casa de verano dispone de un espacio exterior, asegúrate de jugar con los colores propios del estilo mediterráneo. Para decorarla, muebles de madera o hierro forjado, tejidos de fibras naturales, objetos de terracota o cristal, farolillos u otros complementos de inspiración marroquí… y, sobre todo, plantas como geranios, jazmines, buganvillas, hiedras o aromáticas. Si tienes la oportunidad, incluye una pequeña fuente.

Como puedes ver, dotar a tu casa de la playa de una decoración mediterránea es bastante fácil. Si te animas a hacerlo, convertirás tu segunda residencia en el lugar ideal para desconectar y compartir momentos de ocio.

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