SEPTIEMBRE 2017 #44
Asesor

¿Comprarte la casa en una ciudad grande o en una pequeña?

ciudad mediana
ciudad grande

¿Qué es mejor, vivir en una ciudad pequeña o en una grande? Esta es la pregunta que mucha gente se plantea a la hora de decidir el lugar donde comprar una casa: en las populosas grandes ciudades o lejos de ellas, en zonas más tranquilas.

La búsqueda de calidad de vida, la mejora de las comunicaciones y los avances tecnológicos están redibujando el mapa demográfico y urbano de nuestro país. En los últimos años, miles de personas han abandonado las grandes aglomeraciones urbanas para vivir en ciudades medianas y pequeñas, dando lugar a un nuevo estilo de vida y practicando nuevas formas de trabajo gracias a las prestaciones de las nuevas tecnologías. Una tendencia que según el Instituto Nacional de Estadística (INE) marcará el desarrollo urbano futuro de España y los próximos flujos migratorios. ¿Qué buscan estas personas? Antes que nada, mejores condiciones de vida. Vivir en alguna de las ciudades más grandes de España ya no es sinónimo obligatorio de calidad de vida. Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) asegura que la ciudad de España que reúne las mejores condiciones para vivir es Pamplona, seguida de otras ciudades de tamaño medio como Vitoria, Gijón, Logroño o Córdoba. Sin embargo, hay otros tópicos que sí que se cumplen como el que asegura que vivir en ciudades pequeñas y medianas es mucho más barato que hacerlo en Madrid o en Barcelona, por ejemplo.

Ventajas de comprarse una casa en una ciudad pequeña o mediana

Las ciudades y alrededores de Guadalajara, Toledo, Valladolid, Segovia, Tarragona, Girona o Castellón, por ejemplo, han visto aumentar su población hasta en un 30%. Este aluvión de nuevos vecinos obedece a que estas personas han decidido comprar una casa lejos de las grandes ciudades atraídos por la relación superficie-precio de las ciudades pequeñas y medianas. Las cifras no engañan. Según datos del mercado inmobiliario recogidos por el Ministerio de Fomento, en el segundo semestre de 2014 el precio medio del metro cuadrado en Madrid es de 2.368 euros, mientras que en Guadalajara o Toledo, por ejemplo, es de 1.247 y 986 euros, respectivamente.

Las líneas del AVE, la alta velocidad ferroviaria, hacen que vivir tanto en Guadalajara como en Toledo casi equivalga a vivir en alguno de los distritos del extrarradio de Madrid por lo que respecta al tiempo necesario para llegar al centro de la ciudad. El sobrecoste del transporte se ve compensado por la diferencia de precio a la hora de adquirir dos viviendas de similares características en Guadalajara o en Madrid, por ejemplo.

El coste del transporte desaparece casi por completo si el teletrabajo es nuestro paradigma laboral. Una buena conexión de Internet y los diferentes servicios de almacenamiento de información en la nube están impulsando al alza este sistema de empleo a distancia y la posibilidad de residir en una ciudad diferente a la que trabajamos. Según los datos del Ministerio de Trabajo, el 27% de las empresas españolas apuestan por el teletrabajo, mientras que la media en Europa se sitúa en un 35%. Todos los expertos coinciden en que en el futuro el entorno de trabajo será cada vez más virtual, lo que permitirá trabajar desde casa, con la consiguiente facilidad para conciliar vida personal y familiar.

Inconvenientes de comprarse una casa en una ciudad pequeña o mediana

Vivir en una ciudad pequeña tiene algunos inconvenientes desde el punto de vista del acceso a diversos servicios, tanto públicos como comerciales. Desde un punto de vista laboral, por ejemplo, se asume que las ofertas de empleo que surgen en una gran ciudad son más variadas y permiten un mayor número de perfiles con posibilidades de encontrar trabajo. La oferta suele ser diversa, con una mayor presencia de tejido industrial y de grandes multinacionales.

Otro punto que juega en contra para vivir lejos de las grandes ciudades es la oferta educativa y sanitaria, menor cuánto más pequeña es la ciudad. Las pequeñas y medianas ciudades tienen menos colegios dónde elegir y su oferta hospitalaria no suele contemplar el mismo nivel de competencias y especialistas que una gran ciudad, obligando en ocasiones a la realización de desplazamientos para algunas pruebas médicas. Algo similar ocurre con la menor oferta lúdica de las ciudades pequeñas y medianas. La oferta de restaurantes, espectáculos, exposiciones, museos, galerías de arte, parques de atracciones o centros comerciales no es la misma en Madrid que en ciudades más discretas en superficie y habitantes.

Pese a estos factores a favor y en contra de vivir en una mediana o pequeña ciudad, el concepto de calidad de vida puede ser algo muy subjetivo. A algunas personas les parecerá que lo mejor es comprarse la casa y vivir en una ciudad de pequeña escala, más tranquila, segura y posiblemente más asequible, mientras que otras, por mucho que el precio de la vivienda sea mayor, no cambiarían por nada vivir en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla o Valencia. Al final todo se reduce a decidir dónde creemos que podremos vivir mejor.

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