Abril 2017 #39
Tendencias

¿Cómo se valora el precio de una vivienda?

FOTO 1De los muchos factores que afectan en el proceso de compraventa de una vivienda, establecer el precio es una de las cuestiones más cruciales. En este sentido, fijar el importe a pagar o a recibir por un inmueble -tarea que se desarrolla en la fase inicial del proceso- suele generar dudas al particular ya que requiere un análisis exhaustivo del mercado que le permita saber cuál es el precio al que se han cerrado operaciones de propiedades ubicadas en una misma área.

Las estadísticas oficiales pueden ser una fuente de información para vendedores y compradores, pero los datos que aportan suelen ser demasiado generales. La falta de precisión que ofrecen estas cifras hace imposible definir la realidad de un inmueble en una zona concreta. Cada municipio o comunidad autónoma tiene sus propias particularidades y estas incidirán de diferente manera a la hora de estimar los precios de las viviendas. Otros aspectos que también pueden variar según la región son el número de transacciones, la oferta y la demanda, la evolución del número de viviendas que queda por vender, etc. Por consiguiente, es imposible tomar como referencia un solo mercado inmobiliario ya que, en una misma ciudad, las diferencias de precios pueden oscilar según sus barrios. Este hecho genera los denominados micromercados con dinámicas y características muy dispares.

Utilizar los precios de los inmuebles en venta anunciados en los portales inmobiliarios es otra de las opciones para recabar información. No obstante, este método tampoco es el más idóneo porque los precios ofrecidos a veces no coinciden con el precio de cierre de las operaciones. Según Solvia Research, los precios de oferta en viviendas de Madrid, por ejemplo, difieren en un 20% respecto al precio final de la venta, aunque conviene indicar que esta diferencia varía si tomamos en consideración los distintos barrios de la capital.

Otra de las fuentes para establecer las valoraciones de los precios son los operadores inmobiliarios, aunque la información de la que disponen y su ámbito de actuación pueden alterar sus estimaciones. Ante la falta de datos rigurosos y claros necesarios para establecer los precios de venta de las viviendas, la solución pasa por recurrir al big data, lo que supone un conocimiento más exhaustivo de los micromercados existentes en el sector inmobiliario. Además, también permite conocer las transacciones y los precios de las viviendas en áreas más concretas, así como realizar previsiones de la evolución de los mismos.

En definitiva, para poder establecer el precio real de una vivienda se recomienda analizar adecuadamente todos los datos disponibles. Contar con la máxima información posible durante el proceso de compraventa permitirá a los compradores y vendedores tomar la decisión más acertada.

Solvia, en su afán por dar un paso más allá en el asesoramiento y acompañamiento de sus clientes, cuenta con un departamento de análisis denominado Solvia Research, dedicado al estudio del mercado inmobiliario.

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