AGOSTO 2017 #43
Decoración

Cómo sacar el máximo partido a tu lavavajillas

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Además de ser uno de los electrodomésticos más útiles del hogar, el lavavajillas nos ayuda a realizar un consumo energético más responsable. Con estos sencillos consejos le sacarás el máximo rendimiento y lograrás ahorrar en las facturas de agua y de electricidad.

Quienes dudan entre utilizar este electrodoméstico o seguir lavando los platos a mano buscan el sistema más adecuado para ahorrar agua en la cocina. De acuerdo con la OCU, la respuesta a ese dilema está clara: el lavavajillas nos permite reducir sensiblemente el consumo de agua y de energía por lo que “nos permite contribuir a respetar el medioambiente y a mirar por nuestro bolsillo”.

Una vez admitida su eficacia, siempre existen recomendaciones para utilizar el lavavajillas de manera más eficiente. Si hace algunas semanas te dimos algunos consejos de cómo ahorrar agua y electricidad en el uso de la lavadora, ahora le toca el turno a este electrodoméstico tan útil.

  1. Usa el lavavajillas siempre lleno
    Espera a llenar completamente las bandejas del electrodoméstico antes de ponerlo en marcha. Utilizarlo a mitad de su capacidad te obligará a programar más lavados para mantener limpias todas las piezas de la vajilla lo que puede provocar que consumas más agua y electricidad. Si te encuentras en situación de tener que comprar un lavavajillas nuevo, valora cuántas personas vivís en casa: si sois pocos, puede que tengas suficiente con adquirir un modelo de carga pequeña. Así no tendrás que esperar varios días para llenarlo por completo antes de utilizarlo y evitarás la tentación de ponerlo en marcha a media capacidad.
  1. Coloca la vajilla estratégicamente
    Procura seguir las indicaciones del fabricante para situar los platos en el lavavajillas, de manera que el agua pueda circular correctamente en el interior. Es importante que mantengas la separación entre unos utensilios y otros, vigilando que no se superpongan y evitando que las aspas puedan chocar con ellos al girar. Como la presión del agua es mayor en el compartimento inferior, conviene que coloques ahí los platos más sucios y que reserves la bandeja superior para la vajilla más delicada.
  1. Elige programas cortos
    El programa de lavado a escoger dependerá de la suciedad de la vajilla, aunque siempre es conveniente que optes por los de menor duración: cuanto más dure el programa, más agua consumirá y más energía empleará en calentarla. Por otro lado, es mejor seleccionar programas de baja temperatura. Si tu lavavajillas cuenta con opciones de lavado eco, intenta recurrir a ellas.
  1. Limpia la vajilla previamente
    Antes de introducir los platos en el lavavajillas, elimina los restos de comida. De este modo, podrás seleccionar un programa de lavado más corto asegurándote de que dejará la vajilla limpia y, además, evitarás que los desperdicios obstruyan el filtro. No es necesario que hagas esta operación con todos elementos, sino con las piezas más sucias. Puedes ayudarte de un tenedor o de una servilleta de papel para retirar los restos; solo si es preciso, enjuaga los platos con agua fría.
  1. Mantén limpio tu lavavajillas
    Ya sabes que la limpieza es una las principales recomendaciones para alargar la vida de tus electrodomésticos y también lo es para garantizar su eficacia. Para conseguir que tu lavavajillas funcione correctamente durante más tiempo, procura revisar y limpiar periódicamente el filtro, las aspas y las juntas de la puerta. Así mismo, puedes programar un lavado corto sin carga una vez al mes o cada dos meses, introduciendo un producto limpia máquinas para acabar con los depósitos de cal o de grasa.

Siguiendo estos simples consejos, lograrás que tu lavavajillas funcione con la mayor eficacia posible y conseguirás un ahorro significativo de agua y de energía.

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