Julio 2018 #
Decoración

Cómo habilitar un invernadero en tu terraza

Te contamos cuáles son los trucos esenciales para habilitar un invernadero en la terraza de tu vivienda. Ganarás espacio útil del exterior y disfrutarás de más luz natural todos los meses del año.

Diseñar un invernadero en la terraza para instalar una zona de descanso, un salón o comedor de exterior, o un rincón de lectura en el que relajarse, es un aspecto a tener en cuenta cuando decidimos reformar la terraza. Mediante un buen cerramiento acristalado conseguirás ganar metros útiles del exterior al interior, y disfrutar de más luz natural integrando los espacios interiores y exteriores para rentabilizar el uso de la terraza durante todo el año.

Orientación y ventilación del invernadero
Si vives en una zona templada, puedes instalar el invernadero en una ubicación orientada hacia el sur, de este modo disfrutarás de una extraordinaria luz natural sin pasar demasiado calor. Si se trata de una construcción ubicada en una zona fría, ventosa y/o lluviosa, lo ideal es que la zona del cerramiento mire al norte. En cambio, si tu casa se encuentra en el sur, con una gran incidencia de luz solar durante todo el año, deberías buscar una ubicación distinta, para que el invernadero no se convierta en un espacio demasiado caluroso. Si no cuentas con más opciones en las que colocar el cerramiento, procura crear una ventilación cruzada y proteger el techo con elementos que impidan que el exceso de calor se acumule en el interior.

Normativa municipal
Ten en cuenta que antes de acristalar, deberás asegurarte de cumplir con la normativa vigente, especialmente en edificios con varias viviendas, en las que se tiene que tener en cuenta la normativa de la comunidad y el consenso con el resto de propietarios. Además, si se trata de una obra que implica la transformación de la fachada, tendrás que solicitar una licencia municipal al ayuntamiento correspondiente.

Foto ©Admetller Coloma

Elegir el sistema de apertura
Si quieres diseñar un invernadero acristalado con grandes ventanales panorámicos, elige el sistema de apertura de frentes correderos; son muy sencillos de utilizar, gracias a sus guías deslizantes y prácticamente no ocupan espacio de apertura o cierre. Existen además sistemas motorizados que te permitirán abrir y cerrar las ventanas con un simple botón. Sin embargo, los cerramientos más empleados son con carpintería o perfilería vertical, de PVC, madera o aluminio; en este caso, te recomendamos que escojas un vidrio de doble o triple hoja, con cámara aislante, para mantener la temperatura estable en el interior.

Cerrado para disfrutar de las vistas
Para los espacios con vistas espectaculares, nada mejor que las cortinas de cristal o acristalamientos sin perfiles verticales, un tipo de cerramiento prácticamente invisible que permite la fusión completa entre interior y exterior. En este caso, el grosor del vidrio debe ser templado y calcularse a medida para cada tipo de obra, ya que influye la meteorología, los cambios bruscos de temperatura, la presión del viento y la lluvia, la altura del cristal, etc.
No te olvides del mantenimiento y limpieza de los cristales. Algunos sistemas de apertura te permitirán acceder fácilmente para disfrutarlos siempre impecables, mientras que los acristalamientos fijos resultarán más complicados de mantener en buen estado. Para solventarlo, ten en cuenta que existen vidrios con tratamiento de auto limpieza, una opción muy útil en las estructuras de difícil acceso.

Los perfiles más adecuados
Del mismo modo que sucede con el sistema de apertura, escoger los perfiles o carpinterías se convierte en una cuestión fundamental. Las de PVC proporcionan niveles de aislamiento térmico muy altos gracias a sus propiedades no conductoras, mientras que los perfiles de aluminio, una de las propuestas más empleadas, cuentan con una resistencia, seguridad y ligereza insuperable. También tienes la posibilidad de escoger una carpintería de madera, de gran belleza y calidez inigualable, aunque dependiendo del tipo de madera elegido, el presupuesto puede encarecerse notablemente.

Foto ©Belen Sueiro

Pavimentos resistentes
Tanto si vas a utilizar el invernadero únicamente como salón o comedor de exterior, como si vas a decorarlo con muchas plantas para crear un espacio vegetal, decorativo y acogedor, procura escoger un tipo de suelo altamente resistente. Los acabados porcelánicos que imitan distintas texturas como lamas de madera o piedras naturales, se convertirán en una buena opción para disfrutar de un suelo de calidad, fácil de mantener y limpiar. Si prefieres los ambientes de corte contemporáneo, escoge el microcemento, una alternativa de tendencia, ideal también para espacios de estas características.

Foto ©Belen Sueiro

Mobiliario para tu oasis particular
En función de los metros disponibles, puedes elegir crear un tipo de ambiente u otro. Si cuentas con una superficie amplia, podrás diseñar un salón y comedor de exterior fácilmente. Escoge mobiliario adecuado para cumplir con tus expectativas y necesidades, de fibras vegetales, madera, aluminio, hierro, etc., en función de tus gustos personales. Si el espacio es reducido, puedes colocar un cómodo sillón con reposapiés y rodearte de plantas, para que tu invernadero se convierta en un oasis de relajación y así disfrutar de los mejores momentos de serenidad, en contacto con la naturaleza, incluso si vives en una ciudad.

Foto apertura ©Fia Studio

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