Junio 2017 #41
Decoración

Cómo decorar una zona de juegos para niños

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La habitación en la que los más pequeños pasan su tiempo libre tiene que ser divertida, segura y práctica. Con un poco de imaginación, puede ser la habitación más divertida de tu hogar.  

Los pequeños de la casa precisan de un espacio para jugar y desarrollar su imaginación. Los niños necesitan moverse, correr, cambiar de actividad a menudo, divertirse, etc. Para ello, lo ideal es disponer de un lugar dedicado exclusivamente a sus juegos. Si no es posible, se deberá habilitar alguna zona del hogar para que puedan crear su propio universo.

A continuación, te proponemos ideas y características a tener en cuenta para decorar y habilitar un espacio original y divertido para los más pequeños.

Una buena iluminación. Las habitaciones de los niños, ya sean un dormitorio o una sala de juegos, deben contar con una buena iluminación. Lo ideal sería tener una fuente de luz natural y colocar las mesas y las sillas cerca de ellas. Pero si la claridad no es suficiente, lo mejor es que coloques una luz en el techo y algunos apliques de pared; así podrás garantizar la iluminación de zonas concretas y sin necesidad de otras fuentes de luz externas que estén cerca de los niños.

La importancia del orden. En una habitación infantil el orden es básico. Por este motivo es importante que los más pequeños entiendan la necesidad de guardar los juegos una vez terminen de jugar. Para ello será necesario que instales muebles que permitan almacenar los juguetes: estanterías, cajones, baúles, muebles con puertas, cestos, etc. Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es que estos muebles, deberán estar a la altura de los más pequeños; de esta forma, les facilitarás que los puedan recoger ellos solos.

Mesas y sillas. Aunque a los niños les encante jugar en el suelo, es conveniente que instales una mesa para que puedan dibujar, pintar y jugar. En vez de una silla infantil, instala tres o cuatro, de esta forma le ayudará a que pueda invitar a sus amigos a jugar a casa y compartir sus juegos. Tampoco estaría de más que colocaras alguna silla para adultos y, si el espacio lo permite, un pequeño sofá para que los adultos y los más pequeños dispongan de algún sitio cómodo para descansar y relajarse.

Un suelo confortable. Los niños suelen pasar mucho rato en el suelo. La opción más confortable y cálida es que pongas una moqueta además de alguna alfombra para que el suelo sea todavía más blando, sobre todo para los niños más pequeños. De esta manera, conseguirás que la moqueta no se ensucie demasiado y, a la vez, podrás personalizar la habitación con algún motivo infantil que les guste.

Colores alegres. Uno de los secretos de toda buena habitación de juegos para niños es su colorido. Para colorear este espacio, se puede decorar la pared con papel pintado de sus personajes favoritos de películas, dibujos o comics. Otra opción para dar color a la habitación pintando las paredes utilizando colores alegres que combinen con muebles, sillas, mesas y el resto de complementos de la estancia. Ahora bien, si la sala de juegos comparte espacio con el dormitorio, es aconsejable no abusar de los colores fuertes y apostar por tonos como el azul, que aporta una cierta tranquilidad al ambiente.

Libros, casitas y pizarras. Hay una serie de elementos que no pueden faltar en una habitación de juegos. Algunos de ellos son los libros, cuentos o cuadernos para dibujar. Tampoco deben faltar tebeos y cómics. Si tienes espacio suficiente, instala una casita o tienda de campaña y así tendrán un lugar ideal para contar cuentos o disfrutar de la noche de Halloween, por ejemplo. Por último, no te olvides de ponerles una pizarra ya sea de las clásicas con tizas de colores o de vinilo con rotuladores de tinta borrable.

Si sigues estos consejos podrás crear y decorar una zona de juegos infantil donde tus hijos podrán jugar y dar rienda suelta a su creatividad.

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