Octubre 2017 #45
Decoración

Cómo ahorrar energía en una comunidad de vecinos

Solvia_Moment_ahorro_comunidad_foto_postCada vez nos preocupamos más por reducir el consumo energético en casa. Usar bombillas de bajo consumo, adquirir electrodomésticos ecoeficientes o evitar que los aparatos electrónicos queden en stand-by son medidas que nos ayudan a reducir la factura de nuestro hogar y a ser más sostenibles. Pero, ¿qué pasa con los edificios en los que vivimos?

Los inmuebles antiguos no suelen estar preparados para garantizar el máximo rendimiento energético. Al contrario: a menudo tienen un sistema de iluminación poco eficiente o sus fachadas y cubiertas no están debidamente aisladas. Eso se traduce en un alto consumo de energía y una mayor contaminación por emisiones de CO2.

La rehabilitación energética de los edificios permite acabar con esos problemas. Siguiendo criterios de eficiencia energética e introduciendo el uso de energías renovables, una comunidad puede llegar a ahorrar hasta un 80% en el consumo de energía, según datos de WWF    . Además, mejora la calidad de vida de sus habitantes y revaloriza sus viviendas.

Una comunidad de vecinos puede aplicar diferentes medidas para reducir el consumo energético de su edificio. Algunas requerirán actuaciones importantes que quizá no estén al alcance de todos, pero también existen soluciones de bajo coste fácilmente aplicables.

Aislamiento de fachada y cubierta. Si el edificio está perfectamente aislado, evitará pérdidas o ganancias de calor no deseadas y filtraciones de agua. Con ello se puede reducir el consumo energético en un 20%. También puede ayudar pintar la fachada con colores claros. En el tejado, son útiles las cubiertas verdes, que usan la vegetación como aislamiento térmico y acústico, además de reforzar la impermeabilización.

– Ventanas y elementos de sombreado. Instalar ventanas con doble acristalamiento contribuirá a reforzar el aislamiento del edificio y puede causar un ahorro del 60%. Además, contar con voladizos en fachadas, lamas, persianas o toldos permitirá regular el paso de la luz solar a través de las ventanas y mantener la climatización deseada.

Iluminación. En las zonas comunes del edificio conviene usar bombillas eficientes, que generan un consumo de energía hasta un 80% menor y tienen una vida útil mucho mayor. También vale la pena instalar detectores de presencia, que encienden las luces solo cuando es necesario y pueden ahorrar entre un 10% y un 30% del consumo total.

Ascensor. Contar con un modelo de tracción directa de última generación, además de utilizar iluminación eficiente con un temporizador de apagado, puede suponer un ahorro de energía del 50% o del 60%.

Uso de energías renovables. Además de reducir el consumo, favorecen una mayor independencia energética. En la cubierta, por ejemplo, se pueden colocar paneles solares fotovoltaicos o una instalación minieólica para aprovechar la energía del sol o del viento. También se puede recurrir a la energía solar térmica o la energía geotérmica (esta última aprovecha el calor generado por el interior de la tierra) para climatizar el edificio.

 

Fuente: La comunidad eficiente 2.0

 

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