Junio 2017 #41
Decoración

Cinco fibras naturales imprescindibles para decorar en otoño

Bambu - definitiu
mimbre - definitiu
ratan - definitiu

Las fibras naturales son ideales para los muebles exteriores de verano, pero también para el interior de la casa. El mimbre, el ratán, la cuerda, el esparto o el bambú darán un toque natural a tu casa en otoño. 

La decoración con materiales naturales es una tendencia que cada vez va a más y que ya no se limita a los meses de verano. Con la llegada del otoño podemos conseguir que nuestra casa estrene una nueva imagen, más serena y acogedora, utilizando fibras naturales como el mimbre, el ratán, la cuerda, el esparto o el bambú. El uso de estos materiales en nuestro hogar nos ayudará a crear espacios con un valor añadido que contribuirá a singularizar nuestro domicilio y a convivir en armonía con la naturaleza. A continuación os explicamos qué uso decorativo podéis dar a las cinco principales fibras naturales.

Uno de los materiales naturales que mejor casan con el otoño es el mimbre, un elemento que da un toque cálido y acogedor. Los sumerios y los egipcios ya lo utilizaban para construir muebles y utensilios, una tradición que ha llegado hasta nuestros días. El mimbre es un material que nunca pasa de moda y que no solo está pensado para los exteriores. Con mimbre se puede fabricar casi cualquier accesorio decorativo para el interior de nuestros hogares, desde cestos perfectos para guardar la ropa sucia a pantallas para lámparas que aportan textura y una luz muy cálida; también se puede utilizar en sillas y sillones, piezas capaces de adaptarse perfectamente a todo tipo de ambientes dando un toque de nostalgia.

El ratán, por su parte, es una especie botánica de palma de tallos muy finos, original de las regiones tropicales africana y asiática. Este material es similar al bambú y al mimbre. Una buena opción decorativa del ratán son los pufs o los sillones, piezas muy versátiles que se pueden adaptar a cualquier estilo decorativo y a cualquier espacio que quieras renovar. Son ideales para dormitorios y salones y consiguen su mejor efecto decorativo si los combinamos con tonos grises, blancos y negros, combinación que dará al conjunto una apariencia muy elegante con un cierto aire vintage. Los muebles de ratán tienen una excelente durabilidad, ya que no necesitan de un mantenimiento especial, son resistentes a factores medioambientales y se pueden lavar con agua.

La cuerda es un material tan sencillo que muchas veces no sabemos valorar correctamente sus posibilidades decorativas para enriquecer ambientes de una forma práctica y muy original. La decoración con cuerdas va mucho más allá de los tradicionales nudos marineros y, por ejemplo, puede hacer perfectamente las funciones de barandilla si tenemos un piso dúplex. Otras buenas opciones son utilizarlas, en combinación con madera, para separar ambientes o para envolver columnas y estructuras dándoles un toque más estético y divertido. Las posibilidades decorativas de las cuerdas no acaban aquí; también pueden servir como alfombras, para fabricar el marco de un espejo o una lámpara de dormitorio. Incluso, con unos buenos anclajes, puedes colgar las camas de los más pequeños de unas cuerdas para que irse a la cama cada noche sea toda una aventura.

Otra fibra natural con muchas posibilidades decorativas es el esparto, una fibra originaria de ambientes áridos y que proviene de una planta similar al junco. Su uso tradicional ha sido la elaboración de cestería pero en los últimos años ha saltado las fronteras de los cestos, ya que es una fibra que aporta un aspecto rústico, un encanto particular y muchas posibilidades decorativas. ¿Cómo podemos decorar nuestro hogar con esparto? Aquí tenéis algunas opciones: originales cabeceros de cama, esterillas redondas, pufs, sillas y armarios, e incluso revestir algunas de las paredes de nuestra casa para darle un toque rústico. Esta fibra también mejora nuestro confort térmico, ya que resulta fresca en verano y cálida en invierno.

Finalmente, el bambú es un material decorativo ideal que puede aportar viveza y una naturalidad minimalista a cualquier rincón de tu casa dándole un aire zen y creando espacios modernos y de muy buen gusto. El bambú es una planta originaria del Asia tropical que combina dos cualidades excepcionales: su ligereza y su dureza. Así pues, si una cosa caracteriza este tipo de muebles es que son resistentes, ligeros, sostenibles y prácticos. Su uso en interiores se recomienda porqué absorbe el dióxido de carbono, purificando de forma natural el ambiente. Por otro lado, tanto los muebles como accesorios hechos de este material necesitan poco mantenimiento. Para que se conserve fresco, basta con pasarles, de vez en cuando, un paño humedecido en una solución jabonosa. Las posibilidades de utilización del bambú son infinitas y van más allá de la función decorativa. El bambú también se utiliza para suelos, paredes o textiles; las telas orgánicas, por ejemplo, son muy suaves, tienen propiedades antimicrobianas y se utilizan mucho en la fabricación de sábanas.

Como veis, estos materiales naturales pueden ser interesantes elementos decorativos y aportar un toque de calidez y originalidad en nuestro hogar.

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