Octubre 2017 #45
Decoración

5 consejos para tener tu caldera a punto

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Pronto llegará el frío y tendrás que poner en marcha la caldera para calentar tu casa. Para que tu calefacción rinda al máximo, te damos cinco útiles consejos para un perfecto funcionamiento y ahorro. 

Estamos en septiembre y, sí, es cierto, el verano todavía no ha acabado, pero ya es el momento para que empecemos a pensar en poner nuestra caldera y nuestra calefacción a punto de cara al otoño e invierno. No está de más recordar que el consumo en calefacción de un hogar equivale, aproximadamente, al 25% de su gasto energético total del año. En este sentido, un mantenimiento periódico del sistema de calefacción evitará la aparición de averías, alargará su vida útil, lo hará más eficiente y nos hará ahorrar hasta un 10% nuestro consumo energético.

Si queremos disfrutar de un buen confort térmico este invierno y ahorrar dinero, nada mejor que seguir estos cinco consejos:

La caldera bien limpia. Nuestro sistema de calefacción funcionará bien si la caldera se encuentra en perfecto estado de limpieza. Un exceso de hollín es un síntoma de mala combustión. Límpiala para mejorar su funcionamiento y revisa las juntas para comprobar que no se producen entradas de aire no deseadas que también disminuyen la eficiencia de la caldera. Por último, antes de encender la caldera, revisa todas las conexiones y comprueba que tanto la conexión eléctrica como las tuberías del gas y el circuito de entrada y salida de agua se encuentran en perfecto estado.

El quemador. Otro de los elementos importantes de la caldera es el quemador, el responsable de conseguir una combustión óptima y eficiente. Cada fabricante tiene su programa específico de mantenimiento para el quemador, pero todos coinciden en la importancia de mantener limpios el filtro de aspiración del combustible, la fotorresistencia, los electrodos de encendido y las boquillas. Si tienes alguna duda, ponte en contacto con el servicio técnico de tu marca de caldera. Ellos te aconsejarán sobre los pasos a seguir.

Ajusta la presión adecuada. Cada fabricante tiene sus propias especificaciones, pero la presión recomendada por unos y otros oscila entre los 1,2 y los 1,5 bares como máximo. De todas maneras, la mayoría de calderas, ya sean analógicas o digitales, tienen su correspondiente indicador de presión. Al encenderla, espera unos minutos, y comprueba que la presión está entre los parámetros recomendados. Si la presión es excesiva, deberás purgar alguno de los radiadores para disminuirla. Si, por el contrario, la presión es demasiado baja, la solución pasa por abrir la llave de llenado de la caldera y aportar más agua al circuito de calefacción.

La temperatura justa. Acertar en la temperatura adecuada es beneficioso, tanto para nuestro confort y bolsillo como para la propia caldera. Lo ideal es mantener una temperatura mínima de 18ºC cuando no estemos en casa o mientras dormimos, y nunca pasar de los 23ºC. Los termostatos modernos permiten programar a medida la hora de encendido y las temperaturas de las diferentes horas del día. Si te vas a ausentar de casa por poco tiempo, es preferible no apagar la caldera y mantenerla entre estos márgenes de temperatura. De esta forma ahorrarás energía ya que evitarás el consumo que se necesita para volver a recuperar la temperatura de confort tras apagar la calefacción. Tampoco es conveniente forzar mucho la temperatura de la caldera, ya que esto favorece la precipitación de los carbonatos disueltos en el agua y su incrustación en las diferentes partes del sistema.

Los radiadores. El elemento clave de cualquier sistema de calefacción. Antes de conectar la caldera es conveniente purgarlos. Es decir, eliminar el aire que se ha acumulado en el circuito y que puede impedir que el agua caliente se distribuya correctamente. Para hacerlo, solo tienes que coger un destornillador, un recipiente para que el agua no caiga al suelo, y girar poco a poco la válvula de purgado de todos y cada uno de los radiadores de tu casa. Notarás que emite un silbido. Cuando este cese y comiencen a salir gotas de agua, cierra el purgador. Con esta sencilla operación conseguirás que tus radiadores calienten de forma uniforme y aprovechen mejor la energía que consume la caldera. Si a mitad del invierno notas que los radiadores están calientes por su parte inferior y más fríos por la superior es que ha vuelto a entrar aire. Vuelve a repetir la operación de purgado.

Si sigues estos sencillos consejos, tu calefacción funcionará mejor y de forma más eficiente, reduciendo el importe de tus facturas. Recuerda que las calderas deben ser revisadas por un especialista cada dos años y que la instalación del gas de tu casa debe revisarse cada cinco años.

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