Septiembre 2016 #33

Vivir en la Costa Brava

Costa Brava, belleza paisajística en tierras gerundenses

Situada en la provincia de Girona, la Costa Brava se enmarca en tres comarcas: Alt Empordà, Baix Empordà y la Selva. El territorio comienza en el municipio de Blanes y finaliza en Portbou, cercano a la frontera con Francia. Esta costa, antaño ocupada por pescadores y agricultores locales, se convirtió en foco turístico nacional e internacional a partir de los años cincuenta. La fascinación por sus playas, calas y pequeñas poblaciones de la zona perdura a día de hoy. Además de vistas espectaculares, la Costa Brava atesora vestigios arqueológicos de civilizaciones antiguas y un patrimonio cultural encabezado por el Triángulo Daliniano: el Teatre-Museu Dalí en Figueres; la Casa-Museu Salvador Dalí en Portlligat, y el castillo de Púbol en el Baix Empordà.

costa brava empúries

Refugio de civilizaciones antiguas

Es innegable el legado histórico y cultural que las civilizaciones íbera, griega, romana y medieval dejaron en cuantiosas villas de la Costa Brava. Un ejemplo es la ciudad íbera de Ullastret, donde se conservan restos de la muralla, viviendas, cisternas y silos empleados por los íberos (SVI-II aC) en el Baix Empordà, o el recinto arqueológico griego y romano de Sant Martí d’Empúries en l’Escala (Alt Empordà), que alberga ruinas de una ciudad griega, un poblado íbero y una urbe romana.

 

El Medievo dejó huella en algunos pueblos del interior de la Costa Brava. Visita obligada merecen construcciones fortificadas como los castillos de Requesens, Sant Ferran, Hostalric, Calonge, Begur, la Bisbal d’Empordà y Sant Joan, catalogado Bien de Interés Cultural en el año 1949, ubicado en la Punta de Fenals (Blanes). Un paseo por las murallas de Tossa de Mar, la ciudadela de Roses, el antiguo monasterio de Sant Feliu de Guíxols o el casco histórico pavimentado de Peratallada nos transporta a la época medieval. Del municipio de Pals, asentado sobre una colina, destaca la Torre de las Horas, las arcadas en las callejuelas y los ventanales góticos de las casas.

 

costa_brava_2

Playas y calas de película

Corría el año 1933 cuando el pintor Marc Chagall adquiría una casa en Tossa de Mar, localidad a la que bautizó como “su paraíso azul”. Tras él, pintores como Marcel Duchamp, Joan Miró, René Magritte, Antoni Pitxot y Salvador Dalí; intelectuales como Eugeni d’Ors y Federico García Lorca, y estrellas de Hollywood como Madeleine Carroll, John Wayne, Elizabeth Taylor, Rock Hudson, Kirk Douglas, Frank Sinatra y Ava Gardner cayeron prendados de los enclaves marítimos, los paisajes y la hospitalidad de los habitantes de esta parte del litoral mediterráneo. Uno de los rincones más visitados de Tossa de Mar es la estatua de bronce de Ava Gardner que los lugareños dedicaron a la célebre actriz.

 

En la actualidad, la Costa Brava sigue siendo uno de los destinos y lugares de residencia de famosos, aunque ello no le ha hecho perder ni un ápice de su encanto. La razón de su identidad se halla en la mezcla de parajes naturales que la caracterizan, bañados por aguas límpidas que se cuelan entre las rocas y cercados por pinares que crecen en lugares recónditos. Se puede elegir entre algunas de las playas más concurridas -Blanes, Lloret de Mar, Platja d’Aro, Palamós y Sant Feliu de Guíxols- a otras menos frecuentadas -Calella de Palafrugell, Begur, l’Escala, Roses, Cadaqués y Llançà-, sin olvidar la infinidad de calas que se recorren a través de los populares caminos de ronda. A siete kilómetros de Roses (Girona), nos topamos con la cala Montjoi, una de las más bonitas de todo el país, en el entorno del cap de Creus.

costa_brava_4

Espacios naturales que preservan una rica fauna y flora

La Costa Brava comprende ocho parques protegidos, de gran valor natural para las especies vegetales y animales que los habitan. El más representativo es el Parque Natural del Cap de Creus, caracterizado por parajes rocosos, moteados de vegetación, y transformados por el bravo oleaje y la tramuntana. El Parque Natural dels Aiguamolls (las marismas) de l’Empordà constituye una reserva que acoge a una vasta variedad de aves migratorias. Se pueden observar, con ayuda de unos prismáticos, cincuenta tipos distintos de aves, entre cigüeñas, gaviotas, flamencos, garzas, patos, águilas y halcones. El Parque Natural del Montgrí, las Illes Medes y el Baix Ter son tres paraísos verdes unificados en la localidad de l’Estartit. Este conjunto natural integra el macizo montañoso del Montgrí, de rica diversidad ecológica; los siete islotes de las Medes, cuyo fondo marino está cubierto de algas, coral rojo y praderas de posidonias, y los humedales del río Ter cuando desemboca en la bahía de Pals.

Elige la Costa Brava

les tonyines llança
Llançà (Girona)

Ubicado en la comarca gerundense de l’Alt Empordà, este residencial de 23 viviendas se encuentra muy próximo a la playa. Los inmuebles disponen de acabados de primera calidad en pavimentos y revestimientos y, además, pueden personalizarse con, por ejemplo, la integración de la cocina al salón-comedor. La urbanización cuenta con aparcamiento comunitario, trasteros, piscina y zonas verdes.

[+]más
residencial_ridaura2
Castell-Platja d’Aro (Girona)

Esta promoción se localiza a 700 metros escasos de la playa y muy cerca del puerto deportivo y de los centros de ocio de Platja d’Aro. La componen 24 viviendas con acabados de primera calidad en revestimientos y pavimentos e instalación completa de climatización. El residencial dispone de aparcamiento comunitario, trasteros, piscina y zonas ajardinadas y de juegos infantiles.

[+]más
vilovi_onyar
Sils (Girona)

Muy cerca del casco antiguo, encontramos esta promoción de viviendas de 2 a 3 dormitorios, 1 baño y plaza de garaje incluida. Equipadas con carpintería exterior aislante, cocina amueblada, instalación de calefacción por radiadores y caldera mixta. El edificio está bien comunicado y se localiza en una zona tranquila.

[+]más
Gastronomía de mar y montaña

La cocina de la Costa Brava se nutre de ingredientes del mar y de la tierra -pescados, mariscos, carnes, lácteos, frutas y verduras de la huerta, aceite de oliva y vino-, típicamente mediterráneos. Las recetas se caracterizan por sus matices, ya que conjugan productos de mar y montaña. Destacan especialidades como el pollo con cigalas, las albóndigas con sepia, el arroz negro con marisco y carne, el pollo con langosta y, sobre todo, los suquets y las calderetas de pescado.

La olla de pescado consiste en una sopa donde se guisan diferentes tipos de pescado, verduras, patatas o fideos. La garoinada, a base de erizos de mar, es una de las primeras iniciativas gastronómicas de las comarcas gerundenses a principios de año. Por su parte, la tradición arrocera de Pals se remonta a la época medieval, con el arroz a la cazuela del Empordà como uno de sus platos más reconocidos.