JULIO 2017 #42
Decoración

Trucos para que la calefacción no te queme la cartera

post_moment_solvia_calefaccion_01Le ha costado pero el otoño por fin ha llegado. Es el momento de hacer todo lo necesario para que la factura de la calefacción no se convierta en nuestra peor pesadilla. Los sistemas de calefacción suponen uno de los gastos principales energéticos en el hogar. Conseguir un buen confort térmico no está reñido, sin embargo, con mantener el gasto a raya. Si no quieres que se escape el dinero por la ventana, sigue los sencillos consejos que te proponemos:

Utiliza el termostato. La clave para ahorrar dinero es hacer un buen uso del termostato. Lo ideal es mantener la temperatura de casa entre los 16 y los 20 grados, dependiendo si es de noche o de día. Cada grado de más aumenta el consumo en un 8%. Hay termostatos que te permiten regular la temperatura a medida e, incluso, apagar y encender la calefacción cuando queramos.

Vístete bien. No tiene mucho sentido que pongas la calefacción de casa para pasear por ella con pantalones y mangas cortas. Vístete en consonancia con la época del año y notarás cómo tu consumo se reduce sensiblemente, ya que podrás ajustar el termostato a la temperatura más eficiente para tu hogar.

Aísla la vivienda. ¿Has comprobado que tus puertas y ventanas cierren bien? Unos buenos burletes y algunas tiras de masilla te ayudarán a que el calor no se escape por puertas y ventanas.

Elige bien la caldera. Las calderas de gas son más eficientes y económicas que las de eléctricas o las que funcionan con gasóleo. Si eliges mal puedes tener un sobrecoste de más de 650 euros. Si tu casa tiene suministro de gas canalizado, lo mejor es que instales una caldera de condensación, un 18% más eficiente que la convencional. Si no tienes gas canalizado, lo mejor es que instales acumuladores eléctricos y un termo eléctrico para el agua caliente sanitaria.

Revisa la calefacción. Un correcto mantenimiento de la caldera puede hacer que ahorres hasta un 15% de tu consumo energético en calefacción. Limpia los radiadores, no los cubras ni con muebles decorativos ni con adornos y púrgalos antes de ponerlos en marcha, así eliminarás el aire que pueda haber en el circuito y que dificulta la correcta difusión del calor.

Cierra algunos radiadores. Si hay habitaciones que apenas usas, no es necesario que malgastes dinero en calentarlas. Cierra el radiador y mantén la puerta cerrada. Si necesitas calentar esas habitaciones puntualmente, lo mejor es que lo hagas con algún calefactor eléctrico. Con un par de minutos bastará para que consigas un confort térmico óptimo.

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