JULIO 2017 #42
Asesor

Qué se necesita antes de firmar el precontrato de compraventa de una vivienda

previo.compraventallaCon la firma de la escritura y la entrega de llaves concluye el proceso de compra de una vivienda, pero antes de acudir a la notaría para formalizar la transacción, debemos establecer un precontrato. Para este penúltimo paso, necesitaremos una serie de documentos que repasamos a continuación.

Existen varios tipos de precontrato (promesa de compraventa, opción de compra o contrato privado), pero el más común de todos es el denominado contrato de señal o arras. Para reservar el derecho de compra, el comprador entrega al vendedor una cantidad a cuenta, entre el 5% y el 15% del valor total de la adquisición. El pago -que debe figurar en el precontrato- exige un compromiso por ambas partes. No hay que confundir este importe con la paga y señal, una pequeña cantidad de dinero que se entrega a la agencia intermediaria o al propietario como reserva temporal de la vivienda, a la espera de presentar una oferta formal por el inmueble. Antes de estampar nuestra firma en este escrito, deberemos verificar que la siguiente documentación esté en regla:

Certificado catastral: en el catastro nos expedirán un documento con un código alfanumérico de 20 caracteres. Este certificado contiene información sobre la vivienda: ubicación, identificación, titularidad. Se puede conseguir al momento telemáticamente o por correo postal en un breve plazo.

El IBI: cada año, el propietario del inmueble debe pagar el impuesto de bienes e inmuebles (IBI) cuyo importe varía en función del valor catastral de la vivienda. Debemos comprobar que el vendedor está al corriente del pago de este impuesto.

Recibos de la comunidad: la vivienda tiene que estar al día en los pagos correspondientes a la comunidad de propietarios. Deberemos solicitar los últimos recibos o algún tipo de garantía al administrador de la finca o al secretario de la comunidad.

Cédula de habitabilidad: imprescindible para solicitar una hipoteca y para contratar los servicios de suministro de gas. Debemos observar su vigencia ya que caducan y se deben renovar cada 15 años.

El certificado de eficiencia energética (CEE): obligatorio desde el año 2013, debe ser expedido por un técnico acreditado. Califica energéticamente un inmueble calculando el consumo anual de energía (agua caliente, calefacción, iluminación, refrigeración y ventilación). La escala de calificación es de 7 letras y colores: A, de color verde, es el certificado correspondiente a un edificio con una eficiencia energética más óptima y G, de color rojo, el de menos eficiencia energética.

El ITE (Inspección Técnica de Edificios). Si el edificio en el que está ubicada nuestra futura vivienda tiene más de cincuenta años, deberemos tener una copia del certificado del ITE. Este documento será expedido por un técnico (arquitecto, ingeniero o aparejador) que observará el estado de cimentación, la estructura, el estado de la fachada, las cubiertas, los ascensores, etc.

También es necesario saber si el inmueble que vamos a adquirir tiene inquilinos. Si la vivienda está alquilada en el momento de formalizar la escritura y el contrato de arrendamiento está inscrito correctamente en el Registro de la Propiedad, dicho contrato de alquiler seguirá en vigor hasta su finalización. Si no existe constancia legal, no habrá obligación por parte del comprador de mantener su vigencia.

En el momento que ya obra en nuestro poder toda esta documentación y ya hemos realizado todas las comprobaciones, estamos en disposición de firmar el precontrato. Si tenemos dudas podemos recurrir a un asesor inmobiliario para que supervise que todos los trámites se han realizado correctamente y que todas las certificaciones son válidas.

 

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