Mayo 2017 #40
Tendencias

Las casas prefabricadas llegan para quedarse

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Una nueva generación de viviendas llama a la puerta. Son casas modulares y prefabricadas que conjugan diseño, sostenibilidad, ahorro de energía y rapidez de construcción.

¿Quieres una casa personalizada, terminada en menos de cuatro meses, que te cueste un 30% menos, que sea bioclimática y que tenga un diseño moderno? Si la respuesta es afirmativa, lo que estás buscando es una casa pop-up, una casa modular prefabricada de nueva generación, un híbrido entre la edificación tradicional y la industrialización. Casas económicas ideales para los que tienen parcelas sin edificar y quieren construir su casa en poco tiempo y a un coste mucho menor que las casas tradicionales.

Las casas modulares son el ejemplo de un nuevo método de construcción que tiene unos patrones de calidad muy similares a los de las cadenas de montaje de automóviles. Esta fabricación industrializada, que va al alza en nuestro país, representa una buena opción para el futuro del mercado inmobiliario. Algunos especialistas incluso llegan a afirmar que, en un futuro más próximo que lejano, el 100% de las viviendas de nueva construcción serán modulares y prefabricadas.

Las casas prefabricadas marcan tendencia, pero su origen hay que buscarlo en el siglo XVII, cuando los primeros colonos empezaron a enviar casas por partes desde Inglaterra a las colonias de América del Norte. El gran boom de este tipo de construcción llegó cuando la empresa norteamericana Sears las empezó a comercializar después de la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de que fueran los propios compradores los que se las construyeran. Hoy en día, la mayoría de la casas unifamiliares de Estados Unidos se construyen ensamblando módulos prefabricados.

Una vivienda prefabricada de 140 metros cuadrados cuesta unos 60.000 euros

El proceso de construcción de una vivienda modular es sencillo. El cliente elige un determinado modelo y lo personaliza según sus gustos y las características de la parcela donde se instalará. Una vez se consiga la licencia administrativa, comienza a correr el reloj: en menos de cuatro meses la casa estará construida e instalada en la parcela prevista. Estas viviendas modulares tienen opciones al alcance de cualquier bolsillo. Una vivienda de unos 144 metros cuadrados puede costar, por ejemplo, unos 60.000 euros. Las viviendas prefabricadas actuales tienen poco que ver con las mobile homes americanas, que eran construcciones de baja calidad. Las casas pop-up tienen todas las comodidades que uno pueda imaginar para su hogar y se construyen con los mejores materiales constructivos, como el hormigón celular, un material que pesa un 25% menos que el hormigón tradicional y que ofrece un gran aislamiento térmico y una gran resistencia al fuego y la humedad, la madera, el poliestireno expandido y el corcho proyectado.

Otro de los valores añadidos que ofrecen este tipo de viviendas es su apuesta por la eficiencia energética, ya que pueden incorporar placas solares, suelos radiantes y techos refrescantes. Estas viviendas cumplen con el Código Técnico de la Edificación y son, en definitiva, la alternativa ideal para los que quieren una vivienda económica con todos los avances en energías renovables. Una casa que, de propina, tiene un mantenimiento muy bajo y un diseño exclusivo y personalizado. Algunas de estas casas modulares prefabricadas van más allá en su apuesta por la sostenibilidad y huyen del hormigón en benefició de la madera y otros materiales naturales. Estas casas son construcciones eficientes y saludables que minimizan las emisiones de CO2 durante su proceso de construcción, que evitan el contacto de sus ocupantes con cualquier tipo de sustancia o emisión nociva, y que pueden llegar a ahorrar el 85% del gasto en calefacción gracias a sus características constructivas.

Este nuevo método de construcción, las casas prefabricadas, está en alza en nuestro país

La mayoría de viviendas modulares que se construyen en España son para acoger segundas residencias, ya que por una inversión razonable y en muy poco de tiempo de espera se puede conseguir una casa con todas las comodidades y perfectamente integrada en el entorno natural que más nos guste. La crisis económica, sin embargo, está potenciando su uso como vivienda principal, especialmente en la zona rural, donde la presión urbanística es menor y siempre se puede localizar una parcela apta donde instalar la casa. Fuentes del sector cifran en 12.000 las casas prefabricadas que se producen anualmente en España, la mayoría de ellas, sin embargo, destinadas a la exportación.

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