Octubre 2017 #45
Decoración

9 consejos para crear una habitación de estudio

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Cuando los más pequeños crecen y van subiendo en el escalafón educativo, se hace cada vez más necesaria una zona de estudio para desarrollar sus tareas escolares. La habitación de estudio debe ser un espacio funcional y cómodo que permita la concentración que nuestros hijos necesitan.

Si tienes hijos necesitarás un espacio práctico y acogedor en el que puedan concentrarse para estudiar. Aquí te damos nueve consejos para que transformes una de tus estancias en una acogedora habitación de estudio con las condiciones imprescindibles, tanto de decoración como de mobiliario, que garanticen la disciplina y concentración.

  1.  Muebles, los justos (pero que sean prácticos). El espacio ideal para el estudio no debe estar muy recargado. Bastará con que pongas los básicos: un escritorio, un asiento confortable y algunos elementos de almacenamiento en los que colocar los libros, documentos y archivadores que realmente sean necesarios. Cuantos menos objetos coloques, menos posibilidad de distracción tendrán tus hijos.
  2.  Una buena iluminación. La luz es el elemento fundamental de toda habitación de estudio. La luz natural es la mejor alternativa: si tienes posibilidad, sitúa el escritorio bajo una ventana u otra fuente de luz natural. No obstante, si te ves obligado a recurrir a la iluminación artificial, coloca una gran lámpara en el techo de la sala y otra más pequeña que ilumine directamente la mesa de estudio o trabajo. No utilices bombillas incandescentes y ten en cuenta que las que compres deben dar luz blanca, ya que alivian la fatiga visual.
  3.  Colores claros y neutros. El color influye decisivamente en el nivel de concentración. Pinta las paredes en colores claros y neutros. Tonos como el verde suave o el azul claro, el crema o el blanco son ideales para evitar las distracciones de sus ocupantes y para mantenerlos serenos, tranquilos y relajados.
  4.  Ambiente tranquilo. La habitación de estudio tiene que reunir algunas condiciones básicas para garantizar su buen uso. Tiene que estar ordenada,  limpia y ser una estancia fresca y bien ventilada. Reduce al máximo las fuentes de ruido: si puedes evitarlo, no ubiques la zona de estudio de tus hijos en habitaciones cercanas al lavadero o a una calle bulliciosa.
  5. Sillas ergonómicas. Elige una que sea ergonómica y cómoda, que evite que tus hijos estén incómodos o puedan tener alguna lesión en la espalda. Las sillas ergonómicas permiten regular la altura del asiento, contienen apoyo lumbar en la parte baja de su estructura y el material del asiento suele ser confortable, para la comodidad de quien se pasa mucho tiempo sentado. En este sentido, no hay que escatimar para evitar posibles problemas de espalda en el futuro.
  6. Una mesa adecuada a las necesidades. Lo ideal es que la mesa de estudio y trabajo sea lo suficientemente amplia para que puedan convivir el ordenador (ya sea de sobremesa o portátil) y otra zona para desplegar los libros y cuadernos. ¡Ojo! No caigamos en el error de ocupar toda la estancia con una mesa enorme, ya que, además de incómodo, es innecesario si disponemos de algún espacio de almacenamiento para libros y útiles de escritura.
  7.  Todo en orden. Busca un lugar para cada cosa: los libros, mejor en baldas; los documentos, en bandejas de sobremesa, y los útiles de escritura, en una cajonera. Para notas, fotografías, dibujos y pequeños papeles coloca un corcho o una superficie magnética donde engancharlos. Cuando tus hijos hayan acabado los deberes, pídeles que recojan todos los papeles y que dejen la estancia bien ordenada.
  8.  Separa los ambientes. Si no tienes suficiente espacio y tienes que ubicar la zona estudio en el dormitorio de tu hijo, lo mejor es que diferencies claramente la zona de estudio de la zona de juego o de descanso con algún mueble modular o decorando las paredes de la zona de estudio de manera que se delimite bien la zona consagrada al estudio.
  9.  Cuidado con los cables. Hoy día, las nuevas tecnologías están presentes en los hogares y, cómo no, también en las habitaciones de los más pequeños. Intenta ocultar los cables del ordenador y las tomas de luz, tanto por motivos estéticos como de seguridad. Si el lugar de estudio está en el dormitorio, cerciórate de que antes de ir a dormir todos los aparatos eléctricos de la habitación estén apagados.

Si sigues estas directrices, el espacio de estudio será el ideal para concentrarse y aprovechar al máximo las horas de estudio. Si bien hemos enfocado este artículo hacia los más pequeños de la casa, lo cierto es que estos consejos para crear una habitación de estudio también son válidos si queremos convertir una de las habitaciones del hogar en un despacho o zona de trabajo para nosotros, y así disfrutar de un espacio adecuado para las obligaciones laborales que no podemos obviar en casa.

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