Noviembre 2017 #46
Asesor

Guía para reformar una vivienda antes de venderla o ponerla en alquiler

Obertuar-reformar-invertir_837x436Antes de iniciar el proceso de comercialización de una vivienda, tanto en el caso de la venta como del alquiler, conviene valorar si con una reforma conseguiremos incrementar el valor de la propiedad y/o hacerla más atractiva para los posibles clientes.

Cuando se decide vender o poner en alquiler una vivienda hay que considerar, entre otros aspectos, las posibilidades que ofrece el inmueble, la demanda existente en el mercado para una vivienda cuyas características se asemejen a la nuestra y si una reforma revalorizará la propiedad y/o la hará más interesante para los potenciales clientes.

Si tras este análisis nos decantamos por la opción de la reforma habrá que decidir qué tipo de intervención realizaremos: una renovación integral o la actualización de algunas de las dependencias de la vivienda.

Para despejar estas dudas lo primero que debemos hacer es revisar el estado del inmueble. Con esta inspección podremos sospesar la intervención más adecuada y ajustarla también a nuestro presupuesto. En segundo lugar, debemos conocer los intereses de un posible comprador o futuro inquilino para tener claro qué tipología de vivienda conviene ofertar. Por último, también es importante detectar los atributos de la propiedad y decidir de qué manera los destacaremos con la reforma. A continuación, analizamos en profundidad todos estos aspectos.

Conocer el cliente potencial

Como comentábamos, antes de determinar el tipo de reforma que llevaremos a cabo conviene analizar las necesidades de los posibles clientes ya que, en función de cada perfil, el presupuesto destinado a la compra o al alquiler y los requisitos imprescindibles variarán.

En este sentido, se recomienda que la reforma esté alineada con el target para facilitar su comercialización. Si por ejemplo estamos pensando en arrendamientos de corta duración, puede que los inquilinos demanden un piso amueblado y totalmente equipado. Si se trata de una vivienda enfocada a familias con hijos es posible que se requieran dependencias vacías, pero con amplias zonas de almacenaje.

Establecer el tipo de reforma

Una vez tenemos claro el perfil del cliente potencial es el momento de analizar los puntos fuertes y debilidades de nuestra propiedad y decidir si la vivienda precisa de una reforma integral o si, por el contrario, podemos optar por la renovación de algunos espacios o instalaciones. Para determinar la intervención más óptima habrá que tener en cuenta lo siguiente:

– La importancia de la distribución. Es importante saber si la distribución de nuestra vivienda está bien aprovechada y si podríamos ganar algunos metros más con la reforma ya que, con algunos cambios, podremos conseguir espacios más diáfanos y abiertos.

– Superficie, número de habitaciones y baños. La proporción tiene que ser equilibrada ya que, según el número de habitaciones y el tamaño de estas, se determinará el número de personas que pueden residir en el inmueble. En nuestra reforma se valorará si tenemos que añadir o quitar algún dormitorio o baño.

– Cocina. Debemos tener en cuenta la importancia de esta estancia y dirigir la reforma hacia el aprovechamiento del espacio. También se tiene que considerar la calidad de los materiales (durabilidad, resistencia, marca, etc.) y la elección de los electrodomésticos (alta gamma o productos low cost). Si añadimos los muebles de cocina debemos considerar su utilidad y accesibilidad.

– Pintura. De cara a la venta o alquiler de nuestro inmueble es importante que las paredes se vean limpias. Si se utilizan colores neutros como el blanco, beige o gris se aumentará la sensación de amplitud y neutralidad, y se aportará luminosidad a los espacios.

– Materiales y acabados. A la hora de escoger los materiales de nuestra reforma deberemos tener en cuenta aspectos como el mantenimiento y la limpieza que requieren; criterios de durabilidad; sencillez de uso, y la facilidad de sustitución.

Pintura-Reformar-para-invertir_837x436Optimizar el presupuesto

La reforma de un inmueble supone un desembolso económico que en ocasiones puede resultar más elevado de lo previsto si el enfoque de las obras no se ha hecho correctamente. Por ello, es esencial establecer un presupuesto en función de la tipología de la vivienda para priorizar las acciones que llevaremos a cabo, los materiales que utilizaremos y si se amueblará o no. Todos los puntos que hemos analizado en esta guía deben verse reflejados en el presupuesto ya que, en función de las necesidades de nuestro piso y del target, invertiremos una cantidad económica mayor o menor en la reforma.

Puede sernos de gran ayuda contratar los servicios de un arquitecto o interiorista que no solo nos puede asesorar en la reforma para conseguir un resultado óptimo, sino que también se puede encargar de dirigirla. Debemos plantearnos una reforma realista y pedir diversos presupuestos para elegir el que ofrezca una mejor relación calidad-precio.

Reformado final -reformar-invertir_837x436Gestionar la comercialización

Una vez concluida la reforma de nuestra vivienda llega el momento de ponerla en venta o en alquiler. Para ello, se recomienda contar con el asesoramiento de un profesional experto que, además de establecer una estrategia de comercialización personalizada, también nos guiará y acompañará durante todo el proceso.

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