JULIO 2017 #42
Tendencias

El sector inmobiliario atrae a un nuevo perfil de inversor

FOTO 1El cambio de percepción del sector inmobiliario español comenzó a constatarse en el segundo semestre de 2013, con la evolución en positivo de los índices macroeconómicos y con un importante ajuste económico. En 2014 este proceso fue afianzándose hasta llegar a 2015, año en el que se batieron cifras récord en número de inversiones. En el estudio de estas variables, se ha constatado que la tipología de los inversores ha evolucionado desde 2013, así como también el tipo de producto demandado.

En una primera etapa, los fondos inversores interesados en el mercado inmobiliario focalizaban su atención en activos a corto plazo con unos rendimientos que debían superar el 10% en sus transacciones.

Con la consolidación y recuperación progresiva de la economía, el tipo de inversor ha variado: los que preferían el rendimiento a corto buscan ahora activos más consolidados y estables a largo plazo. Este hecho ha generado una mayor competencia entre estos nuevos inversores que podemos identificar como fondos soberanos (destinados a gestionar las inversiones de los gobiernos en el extranjero), fondos de pensiones, SOCIMI (sociedades anónimas cotizadas) y family offices (dedicadas a gestionar fondos de grandes patrimonios, en su mayoría familiares).

Por consiguiente, el empuje de las compras ha provocado una reducción de la oferta de inmuebles y una disminución de su rentabilidad. La tipología de los activos ha pasado de ofertas muy atractivas, que han ido desapareciendo, a un aumento de existencias de otro tipo de activos y, por tanto, de adquisiciones, como son los terciarios (locales comerciales e industriales, o destinado a servicios públicos) y residenciales.

No obstante, la inversión en el sector continúa en aumento a pesar del descenso de la rentabilidad ya que el mercado se percibe como un valor más atractivo que, por ejemplo, los valores de renta variable, la deuda pública o los depósitos.

Esta percepción del sector inmobiliario también la comparten compañías y empresarios, cuya solvencia se ha reorientado hacia este segmento, sobre todo teniendo en cuenta las previsiones optimistas en torno a la evolución de la macroeconomía en determinadas zonas, que seguirán potenciando la actividad del sector.

Tal y como señala el último Solvia Market View, esta capacidad inversora ha centrado su interés en los suelos de uso industrial o terciario, además del suelo urbano a promotores; en naves industriales (con una rentabilidad media del 6,75%); en centros comerciales (con una rentabilidad media entre el 5-6%), y en oficinas (con una rentabilidad media entre el 4,25% y el 4,75%).

Solvia, en su afán por dar un paso más allá en el asesoramiento y acompañamiento de sus clientes, cuenta con un departamento de análisis denominado Solvia Research, dedicado al estudio del mercado inmobiliario.

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