Octubre 2013 #6

Vivir en la Costa Brava

El paisaje agreste y escarpado inspiró su nombre: Costa Brava, una zona que ofrece la combinación perfecta de ocio, cultura, gastronomía, tranquilidad y belleza.

Situada en la provincia de Girona, con 240 kilómetros de litoral desde Blanes a Portbou, la Costa Brava es una delicia apta para todos los paladares enmarcada en tres comarcas: Alt Empordà, Baix Empordà y la Selva. Turistas, pescadores, artistas y agricultores se han mezclado tradicionalmente en sus campos y viñas, en sus maravillosas playas y calas y en unas villas con un encanto que todavía perdura.
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Fascinados por sus playas

Si nos preguntáramos por qué los pintores Marc Chagall, Pablo Picasso y Salvador Dalí quedaron prendados de ella, la misma Costa Brava nos daría la respuesta. El encuentro entre mar y montaña, unas aguas cristalinas y arenas de todo tipo la convierten en visita imprescindible y en un lugar donde muchos desean quedarse o volver año tras año.

Posee playas y calas de gran belleza y variedad paisajística, entre las que destacan las más recónditas de Palamós, Begur y l’Escala, las salvajes rocas de Port de la Selva, las largas extensiones de arena de Sant Pere Pescador, las tranquilas aguas de Palamós o la elegancia exquisita de Cadaqués.

Precisamente junto a Cadaqués, en la bahía de Portlligat, se encuentra la casa museo de Dalí, quien realizó el logro de combinar las barracas de pescadores y el paisaje de rocas, mar y olivares con sus fantasías surrealistas más personales.

Mar i muntanya: un encuentro gastronómico

Como suele suceder, la gastronomía propia de la Costa Brava es un reflejo de sus paisajes. Pescado, marisco, frutas, verduras, carnes, quesos, aceite de oliva… y vino. Los productos del mar y de la tierra se unen para dar lugar a una cocina mediterránea rica en matices y sabores. Así, son típicos el arroz negro con marisco y carne, los erizos de mar, el suquet de pescado o el pollo con langosta.

Los platos tradicionales de la Costa Brava nacen también de sus usos y costumbres, como el Cim i tomba de Tossa de Mar, suculento plato de pescado con verduras inventado por los pescadores en alta mar. Se trata en definitiva de platos elaborados con productos autóctonos y de calidad como el arroz de Pals o las gambas de Palamós.

 

 

Colmado de la Costa Brava. En Solvia te explicamos cómo es vivir en la Costa Brava.
Recinto arqueológico griego y romano de Sant Martí d’Empúries en l’Escala, Alt Empordà.
Descubriendo a los clásicos

La ciudad Ibérica de Ullastret, uno de los mayores yacimientos de los íberos (SVI-II aC) en el Baix Empordà, o el recinto arqueológico griego y romano de Sant Martí d’Empúries en l’Escala (Alt Empordà), dan muestra de la antigua historia de estas tierras, en las que se dieron magníficos asentamientos portuarios debido a su situación estratégica.

Los restos de antiguas civilizaciones forman parte del patrimonio cultural de la Costa Brava y los yacimientos de las culturas clásicas en la Península Ibérica con sus museos arqueológicos son un legado único de visita obligada.

 

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Parques y espacios naturales

En la Costa Brava existe una diversidad de espacios naturales protegidos por su gran interés natural: el Parque Natural del Cap de Creus, el Parque Natural de los Aiguamolls (las marismas) de l’Empordà con su variedad de aves y pájaros acuáticos o el pequeño archipiélago de las Illes Medes con sus cuevas y vida submarina que invitan a la práctica del submarinismo. A ellos se suma el camino de ronda, antiguo sendero de marineros que ofrece la posibilidad de pasear disfrutando de excelentes panorámicas de la costa caminando entre pinos mediterráneos.

Por otro lado, el Pirineo de Girona, con alturas de más de dos mil metros y cumbres nevadas, ofrece un contraste con las playas de la Costa Brava. El Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, las ermitas y los conventos románicos y las cabañas de pastores conforman unos valles que ascienden hasta Núria, Vallter, la Molina y Masella, espacios donde practicar esquí, montañismo u otros deportes de alta montaña.

 

Así se vive en la Costa Brava

Reportatge Alt Empordà - Revista Moments

María José Huguet

Tengo 51 años, estoy casada y tengo tres hijos de 25, 23 y 13 años. Trabajo fuera de casa y vivimos en Sant Mori, en el Alt Empordà.

¿Por qué recomendarías la Costa Brava para vivir?
Es un lugar tranquilo, donde puedo disfrutar de todo lo que me gusta: el mar, el encanto de los pueblos, la montaña… Es la combinación perfecta entre ocio, cultura, gastronomía: ¡perfecto para desconectar! A mis hijos les encanta venir, y es un placer tener un punto de reunión, tanto para ellos como para nosotros y nuestros amigos. Me encanta que vengan a vernos y disfrutar de largas cenas con amigos.

¿Cuál es el mejor momento del día en la Costa Brava?
Sin lugar a dudas, desayunar tranquilamente en el jardín de casa. Es mi momento de paz.

Madre e hijos en su vivienda de Sant Mori, en el Alt Empordà, Costa Brava.

Ester Subirana

Vivo en Peralada, un pueblo entrañable y tranquilo en el interior, y trabajo en Roses frente al mar. Estoy casada y tenemos tres hijos de 22, 19 y 14 años.

¿Por qué recomendarías la Costa Brava para vivir?
Por muchas y distintas razones, pero la primera que destacaría es su belleza en toda su amplitud: paisajes extraordinarios, la proximidad del mar y la montaña, sus campos, sus viñas y sus puestas de sol. Es una zona de contrastes, con una flora y fauna muy variopinta y espectacular. Estamos cerca de todo y lo suficientemente lejos, a su vez, para poder vivir tranquilos. Gozamos de una gastronomía al más puro estilo mediterráneo y con productos de la zona.

¿Cuál es el mejor momento del día en la Costa Brava?Todos y cada uno pueden ser el mejor momento en la Costa Brava, pero sus puestas de sol después de una buena tramuntana o un amanecer en el Cap de Creus no tienen parangón.

Familia en su casa de Peralada, en la Costa Brava. Familia reunida junto a la piscina en su casa de Peralada, en la Costa Brava.
Pareja que vive en la Costa Brava, en l’Estartit, Alt Empordà.
L’Estartit, Alt Empordà, matrimonio navegando frente a la costa.

Josep Maria Penalva

Estoy casado desde hace 26 años y tengo dos hijos. Vivo en Sabadell pero aprovecho cualquier oportunidad para “vivir” en l’Estartit, Alt Empordà.

¿Por qué recomendarías la Costa Brava para vivir?
Es una ubicación a poco más de una hora en coche con buena comunicación y asequible. Dispone de una gama de matices única. Combina mar y montaña; naturaleza y ocio: es impresionante ver la grandeza de los Pirineos a menudo nevados y ver cómo acaban en las aguas del Mediterráneo.

¿Cuál es el mejor momento del día en la Costa Brava?
La Costa Brava abasta mucho territorio y dependerá de dónde estés para saborear el “momento”. Si estamos en Palamós, seguramente disfrutando de la lonja del pescado; si estás navegando por el Cap de Creus, experimentando la fuerza de la tramuntana; en Tossa, bañándote en aguas transparentes de una minúscula cala; en Port Lligat o Cadaqués reviviendo el paso de Dalí; en Calella de Palafrugell saboreando un cremat con una havanera como fondo musical… Hay muchos momentos, pero yo elijo uno muy personal: cenar unas rebanadas de pan con tomate y anchoas de l’Escala acompañándolas de una copa de cava rosado de la tierra, mientras veo la puesta de sol tras la Roca Maura. Sencillamente, no tiene precio.

 

Elige la Costa Brava
Tres propiedades en diferentes zonas: elige tu forma de disfrutar de la Costa Brava.
promo1 Calle Magnolia
Lloret de Mar

Esta promoción de viviendas de 2 o 3 dormitorios y plazas de garaje se encuentra muy cerca de la playa y del paseo marítimo de Lloret. ¡Aprovéchala!

promo2 Edificio Mas Vilanova
Tossa de Mar

Estos pisos con piscina y plaza de garaje están a pocos minutos del centro y de las bellas playas de Tossa de Mar.

promo3 Edificio Empordà
Calonge

Estas viviendas de 2 y 3 dormitorios cuentan con jardín privado, piscina comunitaria y energía solar. ¡A un paso de la playa!

Arcos medievales. Descubre en Solvia cómo es vivir en la Costa Brava.
Una vuelta al medievo

Los pueblos medievales son frecuentes en las zonas interiores de la Costa Brava y dan la oportunidad de realizar excursiones y visitas con mucho encanto.

Castillos como los de Requesens, Sant Ferran, Hostalric, Calonge, Begur o la Bisbal d’Empordà; las murallas de Tossa de Mar; la ciudadela de Roses; el antiguo monasterio de Sant Feliu de Guíxols; pequeñas villas como Peratallada, o iglesias y ermitas románicas entre montañas nos proponen un viaje a un pasado de condes, reyes, monjes y plebeyos. Besalú, con su famoso puente, es tal vez uno de los ejemplos más claros de la conservación de la arquitectura del siglo XV, un conjunto medieval que nos permite intuir cómo fueron las antiguas villas de la Edad Media.