SEPTIEMBRE 2017 #44
Decoración

Como renovar la cocina sin obras

moment_solvia_COCINA_OBRAS1
moment_solvia_COCINA_OBRAS2
moment_solvia_COCINA_OBRAS3

Ahora ya es posible renovar la cocina sin meternos en obras. Te enseñamos cómo hacerlo sin que tu cartera se dé cuenta.

Si tu cocina te aburre o, simplemente, está pidiendo a gritos una renovación, sigue leyendo este artículo: descubrirás cómo estrenar una nueva con un presupuesto ajustadísimo y, lo más importante, sin tener que hacer obras. La receta es fácil: una pizca de imaginación, un manojo de materiales bien escogidos y un punto de habilidad con tus propias manos te bastarán para transformar tu cocina en una estancia completamente nueva.

  1. Actualiza los armarios. Uno de los elementos que dan más personalidad a las cocinas son los armarios. Si tienes tiempo y dinero, cámbialos. Si quieres hacer algo más económico y también más imaginativo, cambia solo sus frontales. Unas puertas y unos tiradores nuevos bastarán para dar otro aire a tus fogones.
  2. Aumenta el espacio de almacenaje. Revisa bien todos los espacios libres que tengas en la cocina. Si encuentras algún recodo o alguna pared libre, instala un módulo alto y de poca profundidad y ponle unas puertas acristaladas para ganar en sensación de amplitud. El nuevo armario te servirá como despensa y para guardar pequeños electrodomésticos.
  3. Cambia el suelo. El parqué flotante es una buena opción para cubrir el suelo original de tu cocina. Elige uno sintético porque te resultará más fácil limpiarlo que uno natural. Otra opción, algo más cara, es aplicar una capa de microcemento, un material muy resistente que dará a esta estancia un aspecto original, moderno y de calidad. La solución más rápida y económica es, sin embargo, pegar un suelo vinílico. Es un material de gran resistencia y de fácil limpieza que admite gran variedad de motivos y decoraciones.
  4. Pon grifos nuevos. Un cambio imprescindible. Una grifería nueva cambiará la personalidad de tu cocina y no te supondrá un gasto excesivo ni demasiados quebraderos de cabeza para instalarla. Aprovecha el cambio para poner una grifería que incorpore algún tipo de dispositivo que reduzca el consumo de agua. Los hay que pueden hacer que ahorres hasta el 50% de tu factura.
  5. Pinta las paredes. Sí, no has leído mal. Las cocinas también se pintan. Lo primero que tienes que hacer es limpiar bien las baldosas con un desengrasante. Después les aplicas una capa selladora contra la humedad y finalmente píntalas con varias capas de una pintura acrílica brillante resistente a la humedad y a la grasa. Te sorprenderá el resultado. La cocina parecerá otra.
  6. Coloca un frente de cocina. La zona de cocción y la zona de la pila suelen ser las zonas más sufridas en cuanto a suciedad. Pon un antepecho que proteja las paredes de la grasa y de las salpicaduras. Lo más habitual es que estos elementos sean de acero o sintéticos. Si quieres una opción más original y más estética, decántate por los frentes de vidrio tintado o serigrafiados.
  7. Refuerza la iluminación. Con una iluminación acertada, tu cocina parecerá otra. Por ejemplo, cambia los focos incandescentes por otros LED. El ahorro en energía valdrá la pena. También puedes instalar unas regletas de LED bajo los armarios altos de la zona de trabajo de la cocina. Otra opción es colocar unos pequeños plafones autoadhesivos de LED en las zonas que más usas. Se enciende presionándolos con la mano y te proporcionarán una iluminación diferente y original.   
  8. Electrodomésticos nuevos. La mayor inversión en la renovación sin obras de tu cocina vendrá de este apartado. Además de ganar en eficiencia energética eligiendo modelos con una certificación mínima de A o A+, los nuevos aparatos pueden ayudarte a decorarla a tu gusto. Cambia la vieja nevera blanca por otra de acero o tintada en algún color. También puedes forrarlos con vinilos a medida. Haz de ellos el elemento distintivo de tu cocina.
  9. Estrena vinoteca. Aprovecha algún rincón de la cocina o algún armario que ya no utilices para instalar una vinoteca. Este pequeño mueble refrigerado te permitirá conservar los vinos en las condiciones más óptimas para su consumo.
  10. Renueva el office. También puedes cambiar la mesa y las sillas y los accesorios que le daban personalidad, como los cojines o la lámpara. Si no tienes office por falta de espacio, busca una pared libre en la que instalar una barra volada abatible. Ganarás un espacio extra de trabajo y un buen lugar para desayunar y comer cuando no necesites muchas galas.

¿Te animas a reformar el templo de tus mejores recetas con mucha imaginación y por muy poco dinero?

<< volver