Junio 2017 #41
Decoración

Cómo decorar con muebles y objetos de mimbre

decoración con mimbre
decoración con mimbre

Versátiles, económicos y accesibles. Los muebles y complementos de mimbre son una opción de lo más interesante en la decoración de interiores. Este material natural a prueba de modas se adapta a diversos estilos y ofrece ideas decorativas muy variadas para cualquier estancia de la casa.

El mimbre ha estado presente en el hogar desde mucho tiempo atrás. Si antiguamente se utilizaba principalmente para fabricar objetos funcionales de uso doméstico o agrícola, con el tiempo su uso fue evolucionando hasta integrarse en la decoración de interiores y de exteriores. En su color natural o teñido, solo o combinado con otros materiales, el mimbre ha logrado colarse en numerosos hogares en forma de mobiliario o complementos. Similar al ratán, el mimbre es una fibra natural que se extrae de un arbusto perteneciente a la familia de los sauces. Sus principales ventajas son la flexibilidad y la ligereza, que lo convierten en un material perfecto para ser trabajado en muebles, soluciones de almacenaje o todo tipo de objetos decorativos. Además, el mimbre es robusto y, si se le da tratamiento adecuado, puede tener una gran durabilidad, por lo que se puede adaptar fácilmente a la decoración de espacios exteriores. Todo ello, unido al hecho de ser muy económico y fácil de conseguir, lo convierten en una excelente propuesta para decorar viviendas de una manera original, práctica y asequible.

¿Con qué estilos decorativos combina el mimbre?

Rústico, escandinavo, vintage, natural, minimalista… El mimbre puede adaptarse a numerosos estilos, siempre que se utilice correctamente. La gran ventaja de este material es que se presenta en formas y tratamientos muy diversos, con lo que puede introducirse en la decoración de interiores tanto a través de un mueble que capte la atención de la estancia como de un simple detalle que aporte un toque personal a un rincón pero pase desapercibido. En su color original, el mimbre transmite calidez. Combina a la perfección con una decoración ecofriendly que apueste por los materiales naturales. Además, algunos objetos de mimbre encajan en la tendencia DIY que recicla objetos para darles un nuevo uso: una vieja cesta, por ejemplo, puede convertirse en un curioso macetero.

Pero el mimbre también admite el tratamiento con tintes, por lo que se pueden conseguir muebles y complementos de colores vivos para una decoración de interiores más atrevida. Una solución alternativa es decorar los objetos de mimbre con cojines u otros complementos elaborados con tejidos de colores o estampados alegres. Además, gracias a su versatilidad, el mimbre admite combinaciones con otros materiales como madera, metales o cristal.

¿Dónde colocar el mimbre?

Cualquier estancia de la casa es buena para acoger un objeto decorativo de mimbre. Dependerá de las posibilidades del espacio y, por supuesto, del protagonismo que se quiera dar a ese material. Un mueble grande o varios complementos combinados (por ejemplo, cestas o sombreros) captarán la mirada fácilmente, pero un único objeto de dimensiones reducidas (un capazo, una garrafa, un jarrón) aportará calidez sin convertirse en el centro de la estancia. Existen varias ideas decorativas para apostar por el mobiliario de mimbre en un espacio interior. Colocar un sofá o una butaca en el salón o una cajonera en la habitación puede dar un toque original a estas estancias. Para quienes prefieran una presencia del mimbre menos marcada existe la posibilidad de recurrir a estanterías de madera combinadas con cestas en este material, a una pequeña mesita de lectura, a un revistero o incluso a una lámpara. Mención especial merecen los baúles o las grandes cestas de mimbre: además de decorar, pueden servir como una interesante solución de almacenaje en diferentes estancias de la casa: para mantas en el dormitorio, para juguetes en una habitación infantil, para la ropa sucia en el cuarto de baño…

Al hablar de los objetos decorativos de mimbre de tamaño pequeño, se abre un abanico inmenso de posibilidades: desde una cesta a modo de paragüero para el recibidor a un frutero para la cocina, sin olvidar los maceteros de mimbre, que pueden alojar plantas de interior en cualquier rincón de la vivienda. Y, como hemos apuntado anteriormente, una colección de cestas o sombreros pueden ser una buena idea para decorar alguna pared de la casa.

Mimbre en el exterior

La resistencia del mimbre lo convierte en un material indicado también para la decoración de exteriores. En forma de mesas, sofás, sillas, pufs o maceteros, puede aportar un ambiente natural y cálido a un balcón o terraza. La condición para que el mimbre aguante a la intemperie, eso sí, es asegurarse de que cuenta con el tratamiento adecuado (protección con barniz) y estar pendiente de su mantenimiento.

Por mucho tiempo que pase, el mimbre continúa siendo una opción de lo más atractiva en la decoración de interiores. Sus ventajas y sus infinitas posibilidades lo avalan.

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