JULIO 2017 #42
Decoración

Cómo ahorrar en el consumo de agua y electricidad de la lavadora

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Es uno de los electrodomésticos más utilizados en casa y el tercero que más energía consume, por detrás del frigorífico y de la televisión. Se calcula que un 12% de nuestra factura de la luz corresponde al uso de la lavadora. Así que, si quieres reducir gastos en electricidad y también en agua cuando la pongas en marcha, toma nota de estos consejos.

Elige la lavadora idónea

Si estás en proceso de adquirir una nueva lavadora, deberás tener en cuenta dos aspectos: capacidad y eficiencia energética. Si vives con una familia numerosa, te convendrá más comprar un modelo con carga grande (por ejemplo, de 7 kg) para poder abarcar más cantidad de ropa en cada lavado. En cambio, si sois pocos en casa, preferirás una lavadora con carga pequeña o, por lo menos, que cuente con programa de media carga. Por otro lado, deberás fijarte en la etiqueta energética para elegir una lavadora de la categoría más eficiente posible: de esta manera, ahorrarás energía y beneficiarás al medio ambiente.

Aprovecha su capacidad

Es obvio: cuantas menos veces utilices la lavadora, menos energía gastarás. Así que la mejor manera de ahorrar en su uso es llenarla siempre al máximo de su capacidad. Si tienes poca colada, espérate a acumular más prendas sucias para ponerla en marcha. Eso sí, tampoco debes excederte; si sobrecargas la lavadora, el agua no podrá fluir con facilidad entre la ropa.

No dejes que se enfríe

Apunta este pequeño truco: si tienes tanta ropa por lavar que necesitas poner varias lavadoras, no esperes demasiado tiempo entre una y otra. Si las pones seguidas, aprovecharás que el interior del electrodoméstico todavía está caliente y evitarás que deba trabajar de nuevo para producir calor.

Opta por ciclos económicos

Si la ropa que quieres lavar no está excesivamente sucia, lo mejor será que elijas los programas de la lavadora más económicos. Suelen ser cortos (con lo que utilizan menos agua) y lavar en frío (con lo que precisan menos energía para calentar el agua). De hecho, los ciclos largos solo son realmente necesarios si la ropa está muy sucia.

Lava a temperaturas bajas

Gran parte de la energía que consume la lavadora se destina a calentar el agua. Así que, cuanto más elevada sea la temperatura que elijas, más electricidad gastarás. Piensa que muchos de los detergentes actuales lavan bien aunque sea en frío; por ello, excepto si debes tratar manchas rebeldes, te saldrá a cuenta utilizar agua templada o fría.

Separa bien la ropa

No se trata tanto de separar entre ropa blanca y de color como de distribuir la colada por grados de suciedad de las prendas. Ese gesto te permitirá ganar eficacia y ahorrar energía, ya que podrás adaptar cada programa de lavado a las necesidades específicas de cada montón de ropa.

Dosifica el detergente

Los expertos consideran que el jabón líquido es el más adecuado para las lavadoras, puesto que les obliga a trabajar menos. Como alternativa, puedes usar detergente sólido y diluirlo previamente en un poco de agua. En cuanto a la cantidad a utilizar, conviene ajustarse siempre a las indicaciones del fabricante: superar la dosis recomendada no garantiza una mayor limpieza; al contrario, hace trabajar más a la lavadora (para eliminar la espuma) y contamina más el medio ambiente.

Úsala a las horas adecuadas

Si eres de los que ya tienen instalado en casa un contador de electricidad inteligente, asegúrate de poner la lavadora durante las horas de gasto mínimo. Existen webs y aplicaciones que te ayudarán a saber cuál es el mejor horario para cada día. Por otra parte, evita utilizar la lavadora a la vez que otros electrodomésticos como la vitrocerámica o el lavavajillas.

Mantenla limpia

El mantenimiento de cualquier electrodoméstico es esencial para alargar su vida, y la lavadora no iba a ser menos. Si limpias sus piezas con frecuencia (tambor, filtro, compartimento del detergente), conseguirás que tu lavadora dure más años y que su rendimiento siga siendo óptimo. Y eso se traducirá en ahorro de energía.

Estos sencillos consejos pueden ayudarte a optimizar el uso de tu lavadora para contribuir a reducir el consumo de energía y de agua. Si los aplicas, seguro que empezarás a ver los resultados en tus facturas domésticas pronto.

 

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