Octubre 2017 #45
Decoración

Cómo ahorrar en aire acondicionado durante el verano

aire_acondicionadoEl verano es tiempo de calor y de abultadas facturas eléctricas. Si aprendes a ahorrar en aire acondicionado, pasarás un verano apacible y sin sobresaltos.

El gasto energético medio de cada hogar español es, según el estudio de 2011 del Ministerio de Industria, Energía y Turismo (“Análisis del consumo energético del sector residencial en España”), de unos 1.000 euros anuales y supone el 25% del total de consumo energético del país. La mayoría de este gasto energético corresponde al consumo de electricidad, un servicio que ha subido su precio un 60% desde 2008 y que lo seguirá haciendo en los próximos años. Buena parte de este consumo eléctrico en verano hay que atribuirlo al funcionamiento de los sistemas de aire acondicionado. Mantener la temperatura adecuada en el hogar, unos 24ºC en verano, al menor coste es nuestro reto principal. Cada grado menos nos costará un 8% más en energía. Para ahorrar en aire acondicionado basta con seguir unas sencillas recomendaciones.

Compra los modelos más eficientes. Si vas a instalar tu primer equipo de aire acondicionado o estás pensando en renovarlo, compra modelos etiquetados con la clase A+ o A++, que son los más eficientes energéticamente. A veces, lo barato sale caro. Un modelo de clase G, los menos eficientes, pueden consumir tres veces más que los más eficientes. Los sistemas de aire acondicionado más eficientes son los centralizados. Si tu casa no dispone de esta instalación, la mejor opción son los equipos partidos (el condensador instalado en el exterior y el evaporador en el interior), más eficientes que los ruidosos equipos compactos (una única estructura que se acopla las ventanas) o que los modelos transportables, que pueden llegar a consumir hasta un 54% más de energía (2.000 kW/h en vez de 1.300 kW/h).

Elige la mejor tarifa eléctrica. La mayoría de compañías suministradoras del país oferta las llamadas tarifas de discriminación horaria. Estas tarifas dividen el día en horas punta y en horas valle. Las horas punta en verano van de las 13 a las 23 horas. Las catorce horas restantes son las denominadas horas valle y son las que ofrecen mejores tarifas de consumo. Si puedes amoldar tus horarios, son las ideales para conectar los electrodomésticos de más consumo: aire acondicionado, lavadoras, secadoras…

Vigila la ubicación. La colocación de las unidades de aire acondicionado determinará nuestro consumo posterior. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), lo ideal es situar el condensador exterior en alguna zona en la que el sol le dé lo menos posible y que esté bien ventilada. Si estas unidades se encuentran en el tejado, es conveniente cubrirlas para dejarlas en la sombra y garantizar, de esta forma, su funcionamiento óptimo. El aparato interior es conveniente alejarlo de posibles fuentes de calor, como los electrodomésticos. Si vas a colocar el condensador exterior en una zona común de una comunidad de vecinos, como por ejemplo colgado de la fachada, deberás pedir permiso a la comunidad. Si lo haces en el interior de tu balcón o terraza, no necesitas el permiso. Lo que no necesitas es ningún permiso municipal.

Controla el termostato. El Ministerio de Industria recomienda programar el aire acondicionado en 24ºC, mientras que el IDAE sube la temperatura dos grados, hasta los 26ºC. Una temperatura más que suficiente para garantizar nuestro confort térmico si vestimos menos ropa, más ligera y de fibras naturales que faciliten la transpiración. Por otro lado, no se recomienda exceder los 12º de diferencia entre la temperatura exterior y la interior.

Ventila la casa. Las primeras de la mañana y la noche son las horas ideales para ventilar la casa y, además de renovar el aire, conseguir una ligera reducción de la temperatura interior del hogar. Crea corrientes internas de aire abriendo las ventanas que por su orientación estén menos expuestas al calor estival.

Limpia los aparatos. Los filtros de aire de los equipos de aire acondicionado se ensucian con el uso y con el polvo que se acumula en casa. Si antes de usarlos en verano no los limpiamos periódicamente, no cumplirán su función depurativa y, además, aumentarán el consumo de energía para conseguir la temperatura deseada. Por otra parte, es conveniente limpiarlos cada dos meses y que un profesional los revise, como mínimo, cada dos años.

Úsalo correctamente. Enciende el equipo solo cuando sea realmente necesario. Olvida el gesto de encenderlo automáticamente al llegar a casa. Si la temperatura no es excesiva, bastará con que ventiles durante cinco minutos para refrescar el ambiente. Si tienes pensado salir de casa, desconecta el aire acondicionado unos 10 o 15 minutos antes. El frescor se mantendrá y ahorrarás unos minutos de energía.

Aísla bien la casa. El mejor garante de un menor consumo energético, tanto en verano como en invierno, es un buen aislamiento térmico. Si tu casa no cuenta con un buen aislamiento de obra, puedes colocar un toldo para reguardar las zonas más soleadas de la vivienda. Basta con que coloques un toldo para resguardar las ventanas más soleadas. También ayuda cerrar las persianas y correr las cortinas, elementos que ayudan a reducir la energía térmica que entra en casa.

Sistemas alternativos. Cuando el calor no sea tan sofocante quizá no sea necesario encender el aire acondicionado y baste con conectar algún ventilador portátil o de techo. El consumo eléctrico de los ventiladores en sensiblemente inferior al de los equipos de refrigeración y pueden reducir la sensación térmica entre 4ºC y 8ºC. Otra opción son los climatizadores evaporativos, manejables, de bajo consumo y que reducen la temperatura entre 12º y 16º. Evita, sin embargo, los climatizadores o termoventiladores: consumen mucho, tienen poca potencia y son muy ruidosos.

Vigila los colores. El color blanco con el que muchos pueblos del sur de España encalan sus casas no es una elección gratuita. Los colores claros reflejan la radiación solar y, aplicados en las paredes de tu casa, te ayudarán a mantenerlas más frescas.

Si, además de ahorrar en aire acondicionado durante el verano, quieres hacer frente a las temperaturas estivales de forma natural, recuerda que tienes que mantenerte correctamente hidratado, hacer deportes en horas de baja incidencia solar y reducir la ingesta de alcohol, que aumenta la temperatura corporal.

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