JULIO 2017 #42
Decoración

Cinco consejos para ahorrar en calefacción

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La calefacción se lleva el 46% del consumo energético del hogar, por lo que se recomienda hacer un uso eficiente de ella. ¿Utilizas la calefacción de forma inteligente para tu bolsillo? Aquí tienes 5 consejos para caldear tu casa por menos dinero.

La calefacción representa el 46% del consumo energético de los hogares españoles, unos 10.521 KWh anuales, según un informe del Instituto de Diversificación y Ahorro Energético (IDAE) del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Con el precio de la energía subiendo, en muchos casos, más que la inflación, se hace imprescindible elegir el tipo de calefacción que mejor se adapte a las necesidades de la vivienda y hacer un uso eficiente de la energía que consumimos para calentarla.

Una vez hecha esta elección, el siguiente paso es trabajar para conseguir un consumo eficiente de la energía, tanto para el medio ambiente como para nuestro bolsillo. A continuación os damos cinco consejos que os ayudarán a que la calefacción os cueste menos dinero:

1. Elige bien el sistema de calefacción. Sistemas de calefacción hay muchos y, para elegir el adecuado, lo primero que tenemos que hacer es determinar las necesidades de nuestra vivienda. Una decisión equivocada puede suponer un sobrecoste en el consumo de más de 700 euros anuales, según estudios de la OCU. Si nuestra casa cuenta con suministro de gas canalizado, la mejor opción es instalar una caldera de condensación. Sin gas natural, sin embargo, la elección depende del tamaño de la vivienda y de la zona en la que vivamos. Si vivimos en un piso pequeño, de menos de 100 m2 y en una zona templada, nos basta con instalar una calefacción de apoyo: un termo eléctrico para el agua caliente sanitaria y algunos radiadores o convectores eléctricos para la calefacción. Si, por el contrario, vivimos en una zona de clima más frío, lo recomendable es instalar un sistema de acumuladores eléctricos. Si nuestra casa es unifamiliar, las opciones son diferentes: una caldera mixta de gas propano o un sistema eléctrico de convectores si vivimos en un clima templado, o una bomba de calor eléctrica si hace más frío.

2. Aísla. Ni dejes salir, ni dejes entrar. Uno de los elementos clave a la hora de ahorrar energía con la calefacción es el aislamiento de la vivienda. Una vivienda con un buen aislamiento térmico puede llegar a ahorrar hasta un 30% de energía según el IDAE. Si no dejas salir el calor ni entrar el frío no necesitarás reponer la energía perdida. Revisa puertas y ventanas para comprobar que no existen fugas de energía en ventanas y puertas exteriores. Si las encuentras, instala burletes y cintas de material aislante para ajustarlas. Ventila lo justo, unos diez minutos, el tiempo suficiente para renovar el aire sin que se enfríen ni el suelo ni las paredes y sin que tengas que gastar energía para recalentar la habitación.

3. Revisa la caldera. Uno de los factores que más te pueden ayudar a mantener a raya tu gasto en calefacción es realizar un buen mantenimiento a tu caldera para que funcione eficientemente y con seguridad. Algunas compañías suministradoras realizan gratuitamente un servicio básico de mantenimiento para comprobar una vez al año el buen estado de la caldera y de los radiadores. Por norma general, el IDAE recomienda conservar las calderas con una temperatura interna de 70 grados, lo que evita la perdida de energía y que un posible exceso de temperatura provoque incomodidad o manchas en las paredes. Los radiadores, por su parte, deben ser purgados (eliminar el aire que hay dentro) para que el agua circule libremente y los caliente convenientemente. Si tienes que cambiar la caldera, hazlo por una más eficiente, una de condensación o una de cogeneración, por ejemplo. Aunque suponen una importante inversión, vale la pena instalarlas por su eficiencia energética. Si tu caldera es comunitaria, insta a tu comunidad de vecinos a que tenga un termostato ajustado a la temperatura exterior y a que instalen contadores individuales para que cada vecino sea responsable de su propio consumo.

4. Limita la temperatura de confort. Los expertos recomiendan programar los termostatos de las calefacciones en 21º durante el día y en 17º durante la noche. Por cada grado de más, el consumo aumentará un 7%. Además del ahorro, te evitarás los problemas que puede comportar el exceso de calor: dolores de cabeza, irritaciones cutáneas, mareos, sequedad de las vías respiratorias, etcétera. Actualmente hay dispositivos on line que permiten programar el funcionamiento de la calefacción. Si ajustas el encendido y el apagado y regulas bien la temperatura, podrás ahorrar entre un 8 y un 13% en tu consumo. En las casas con varios radiadores, se recomienda instalar un termostato individual en cada uno de ellos para asegurar que cada habitación está a la temperatura adecuada.

5. Aprovecha el calor natural del sol. La luz es calor. Este es el motivo, por ejemplo, que la mayoría de casas del norte de Europa carezcan de persianas. Si tu casa da al sur, mantén abiertas las persianas y las cortinas para aprovechar al máximo las horas de sol. Ciérralas por la noche para reforzar el aislamiento térmico de la casa. ¿Quieres seguir ahorrando? Refuerza el aislamiento térmico de las paredes, techos y suelos utilizando estucos sintéticos o alfombras. Tampoco calientes las habitaciones que no usas. Cierra los radiadores y mantén cerradas estas estancias. Otra forma de reducir el gasto en calefacción es no pasearte por tu casa con pantalones y manga corta en pleno invierno. Si vistes en consonancia con la época del año, no tendrás que subir la temperatura del termostato. También puedes pintar las paredes con colores que reflejen la luz y mantengan el color. Por último, recuerda que los radiadores no son una secadora. Si los utilizar para secar la colada consumirás más energía, reducirás la eficiencia de tu calefacción y aumentarás la humedad ambiental.

Siguiendo estos cinco consejos para ahorrar en calefacción, mantener la casa a la temperatura justa no será un lujo que no te puedas permitir y, aunque las temperaturas bajen, tu factura no subirá.

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