AGOSTO 2017 #43
Decoración

Cerraduras sin atascos

MOMENT_Solvia_post_cerradurasLlamar a un cerrajero para que arregle una cerradura atascada puede ser un momento especialmente doloroso, sobre todo para nuestra cuenta corriente. Las cerraduras se suelen atascar tanto por su escaso uso, lo que acostumbra a pasar en las puertas de trasteros, patios o segundas residencias, como por la oxidación y la ausencia de lubricación. Si queremos evitar que la llave no entre o que el bombín no gire, lo mejor es hacer realizar un mantenimiento periódico que evite que tanto la llave como el bombín se oxiden o se sequen demasiado. Solo así conseguiremos que nuestra cerradura funcione perfectamente.

Lo primero que hay que hacer es lubricar la cerradura. Lo más recomendable es utilizar un producto llamado grafito, un lubricante sólido utilizado en engranajes, ejes y bisagras que, al no ser graso, evita el almacenamiento de partículas de polvo que podrían volver a obturar la puerta. El grafito es una sustancia gris oscura de brillo metálico que se vende en una cánula con las que se inyecta en las ranuras de las cerraduras para lubricar su interior. Una solución casera y barata es pintar los dientes de la llave con la mina de un lápiz. De esta manera conseguiremos que, al girarla en el bombín, se lubrique y desatasque la cerradura.

Otra solución es utilizar aceite de parafina, un producto que se puede comprar en cualquier farmacia y que normalmente se utiliza para fabricar velas. Lo que hay que hacer es bañar la llave en abundante agua caliente e, inmediatamente, sumergirla en la parafina durante unos minutos. Al abrir y cerrar la puerta varias veces con la llave impregnada de parafina se consigue que el bombín se vaya lubricando poco a poco. Con todo, el sistema más popular, que no el más efectivo, continúa siendo aplicar alguno de los aerosoles especializados, tipo tres en uno, que se pueden adquirir en cualquier ferretería o tienda de bricolaje.

Las que nunca se atascaran son, por otro lado, las cerraduras inteligentes, habituales desde hace unos años en hoteles, edificios de oficinas o coches, y que poco a poco comienzan a instalarse en los domicilios particulares. Estas modernísimas cerraduras sin llaves abren las puertas gracias al uso de la tecnología RFID de identificación por radiofrecuencia y pueden sincronizarse con los teléfonos móviles de última generación. Con ellas nos ahorraremos problemas de atasco, costosas facturas de cerrajeros y, además, saldremos ganando en seguridad ya que no solo incorporan alarmas auditivas, sino que suelen ser presa más difícil para los ladrones.

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